Cuando las decisiones de política exterior amenazan la salud: lecciones de una crisis diplomática

Cuando las decisiones de política exterior amenazan la salud: lecciones de una crisis diplomática

La crisis de salud que atraviesa Colombia ha sido el epicentro de debates nacionales por meses, reflejando profundas desigualdades en el acceso a servicios, mientras que las crisis económicas, sociales y políticas recientes han intensificado la presión sobre el sector salud, convirtiéndolo en un punto clave de preocupación nacional. Con una acumulación de desafíos en la prestación de servicios, acceso a servicios, medicamentos y sostenibilidad financiera, el sistema atraviesa uno de los momentos más retadores de las últimas dos décadas. En este contexto, las recientes tensiones diplomáticas con Estados Unidos, detonadas el 26 de enero de 2025, han añadido un nivel de incertidumbre que amenaza con agravar los problemas existentes y que pudo haber representado un punto crítico con consecuencias severas para la estabilidad del sistema.

La negativa del presidente Petro a aceptar la llegada de los primeros vuelos de colombianos deportados en este nuevo periodo Trump, escaló rápidamente las tensiones, resultando en la advertencia de imposición de aranceles del 25% a productos colombianos, así como en sanciones adicionales, incluyendo la suspensión de visas y mayores controles fronterizos y aduaneros. Aunque la mayoría de los impactos económicos derivados de estas medidas aún no se han terminado de dimensionar y quedaron en pausa, según lo han expresado ambos gobiernos, la imposición de aranceles habría disminuido la competitividad de las exportaciones colombianas en su mercado más importante, provocando una posible contracción en sectores estratégicos que emplean a miles de personas.

Más allá de los efectos en los sectores industriales y comerciales, las medidas anunciadas por el gobierno Trump habrían generado impactos directos e indirectos profundos en el corto y mediano plazo al sistema de salud del país. La pérdida de empleos y la reducción de ingresos fiscales habrían complicado aún más la situación de un sistema de salud ya debilitado, al reducir la disponibilidad de recursos para la financiación de servicios esenciales y la adquisición de insumos médicos.

Según datos del Banco de la República, Estados Unidos hoy es el principal inversor extranjero en Colombia, con un flujo de IED superior a los US$1,709.1 millones. Las compañías estadounidenses han sido actores fundamentales en la implementación de proyectos de innovación tecnológica y prestación de servicios médicos en Colombia. Un deterioro en las relaciones diplomáticas podría reducir la llegada de capital para nuevas iniciativas, afectando la expansión de clínicas, hospitales y programas de salud digital.

De hecho, según datos de la Organización Mundial del Comercio, el 25% de las importaciones que realiza Colombia en el sector farmacéutico provienen de Estados Unidos, lo que significa que cualquier interrupción en estas importaciones podría tener un efecto dominó en el acceso a tratamientos críticos para millones de pacientes. Dentro de los valores totales de estas importaciones, se destaca la importación de medicamentos, tecnologías sanitarias y dispositivos médicos provenientes de EE.UU. Además, las restricciones diplomáticas habrían limitado el acceso a cooperación técnica y científica, que es crucial para la innovación y el fortalecimiento del sistema. Por ejemplo, según datos de CVN en 2022 el 13,5% de los equipos médicos que se importaron en Colombia fueron adquirido en el país norteamericano. Colombia importa desde Estados Unidos principalmente equipos de anestesia, equipos quirúrgicos, monitores de signos vitales, incubadoras y equipos de ventilación; todos ellos indispensables para la prestación de servicios de salud. Todo esto sin contar los más de USD 1.150 millones importados en tecnologías médicas.

Por su parte, la devaluación del peso colombiano frente al dólar, entendido como un potencial efecto de la crisis diplomática, encarecería dicha importación de medicamentos, insumos médicos y dispositivos de última generación, provocando un gran impacto tanto del sector público, como del privado.

Al igual que otros países en América Latina, Colombia mantiene una estrecha cooperación con EE.UU. en el ámbito de la salud, por medio de diferentes programas financiados por agencias como USAID, así como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Cabe mencionar que estos programas han sido fundamentales para el fortalecimiento del sistema de salud pública, especialmente en áreas como la vigilancia epidemiológica, la lucha contra enfermedades infecciosas, la salud materno-infantil y la capacitación del personal médico. Según información del Instituto Nacional de Salud (INS), desde 2016 y producto de la cooperación internacional, se han diversificado las áreas, los recursos y los equipos técnicos destinados para distintos proyectos de investigación y desarrollo.

Una crisis en la relación bilateral podría traducirse en la suspensión o reducción del financiamiento de iniciativas clave. Por ejemplo, el Plan de Emergencia del presidente de los EE. UU. para el Alivio del SIDA (PEPFAR) ha destinado más de $300 millones de dólares a Colombia en las últimas dos décadas, contribuyendo al tratamiento y prevención del VIH/SIDA. De manera similar, programas orientados a la prevención de enfermedades tropicales como el dengue, la malaria y la leishmaniasis han contado con apoyo financiero y técnico de instituciones estadounidenses, lo que ha permitido mejorar las capacidades de diagnóstico y respuesta del país, este es el caso, por ejemplo, de las enfermedades fúngicas y la resistencia a los antifúngicos.

Además, la formación de personal médico y la cooperación en investigación son áreas sensibles de relación bilateral. Actualmente, hospitales universitarios y centros de investigación en Colombia tienen convenios con entidades estadounidenses que facilitan la transferencia de conocimiento y tecnología en áreas como la telemedicina, la genómica y la atención primaria en salud. La interrupción de estos intercambios limitaría el acceso a capacitaciones avanzadas y el desarrollo de nuevas estrategias para el manejo de enfermedades de alto impacto en la población.

Otras áreas del sector salud también podrían verse afectadas negativamente, como el turismo médico. En particular, esto impactaría a los pacientes colombianos que viajan a Estados Unidos para recibir tratamientos médicos especializados. Aunque el flujo de colombianos que acceden a procedimientos médicos en ese país no es significativo en términos absolutos, la situación es diferente si se analiza el ingreso de pacientes estadounidenses a Colombia. Según cifras de ProColombia, en 2022 más de 25.000 extranjeros —principalmente de EE. UU.— ingresaron al país con fines médicos, representando un mercado en crecimiento dentro del sector salud. Sin embargo, las recientes restricciones en materia de visados impuestas por el gobierno estadounidense podrían no solo limitar el acceso de colombianos a tratamientos en ese país, sino también afectar la llegada de pacientes internacionales, lo que tendría un impacto directo en la economía del turismo médico en Colombia.

Además, esta situación podría haber generado obstáculos adicionales en la movilidad de profesionales de la salud y en la realización de investigaciones conjuntas, reduciendo las oportunidades de cooperación científica y transferencia tecnológica y de conocimiento, frentes esenciales para fortalecer las capacidades del ciencia, tecnología, innovación e industria sanitaria del país.

En términos operativos, la reducción de la cooperación también afectaría la provisión de insumos médicos y el acceso a tratamientos innovadores, lo que podría incrementar las brechas en salud pública, especialmente en comunidades vulnerables. La continuidad de estos programas es, por lo tanto, fundamental para garantizar el fortalecimiento del sistema de salud colombiano y la sostenibilidad de los avances logrados en los últimos años.

A mediano plazo, las consecuencias habrían incluido aún mayores dificultades para la sostenibilidad del sistema, así como una presión adicional sobre los servicios de atención primaria y especializada, especialmente en las regiones más vulnerables. La inversión en desarrollo, renovación y reposición de tecnologías sanitarias tales como equipos radiológicos, de diagnóstico, quirúrgicos, de manejo hospitalario y rehabilitación; habría encontrado una barrera en la reducción de disponibilidad de insumos derivada del incremento en sus costos. Es claro que en la actualidad la industria colombiana no está en capacidad de suplir todas las demandas de este tipo de productos del sector salud en el corto ni en el mediano plazo. Así mismo, estas tensiones habrían evidenciado aún más la debilidad de los mecanismos y programas gubernamentales que han sido anunciados para impulsar el fortalecimiento de la industria de tecnologías sanitarias en el país.

Desde INNOS reconocemos esta situación como una oportunidad para reflexionar sobre la interdependencia entre las decisiones de política exterior y su impacto interno, particularmente sectores que, aunque aparentemente lejanos de las relaciones comerciales cotidianas, constituyen un eje central del bienestar y la calidad de vida de una nación, como es el caso de la salud. Es esencial que el gobierno analice cada decisión no solo desde una perspectiva económica o diplomática, sino también considerando su repercusión en la salud de los colombianos y la sostenibilidad del sistema de salud. La protección de los sectores estratégicos, incluida la industria de tecnologías sanitarias, debe ser una prioridad en cualquier negociación futura.

En medio de la incertidumbre, esta es una oportunidad para que Colombia dé pasos firmes hacia un sistema de salud en el que sus actores participen en un ecosistema global de ciencia, tecnología, innovación, industria y servicios de salud que responda de manera más efectiva a las necesidades de su población y aporte al desarrollo humano y económico del país. Para lograrlo, es fundamental que el gobierno, el sector privado y la comunidad internacional trabajen de manera articulada, aportando recursos, experiencia y colaboración para garantizar un impacto significativo y sostenible que en ningún caso se hace viable si el país termina apartado de su principal aliado en materia comercial y de ciencia, tecnología e innovación.

Políticas para Impulsar la Innovación en las Ciencias de la Vida y la Prestación de Servicios de Salud

Políticas para Impulsar la Innovación en las Ciencias de la Vida y la Prestación de Servicios de Salud

Los sistemas de salud en todo el mundo están enfrentando desafíos sin precedentes. El aumento en la demanda de servicios de salud, las persistentes inequidades y los recursos limitados subrayan la urgente necesidad de soluciones transformadoras. En este contexto, la innovación en ciencias de la vida emerge como un faro de oportunidad, prometiendo abordar desafíos críticos de salud mientras fomenta la equidad y la sostenibilidad.

Sin embargo, la innovación no ocurre de manera aislada. Su éxito depende de un ecosistema que fomente la colaboración, invierta en infraestructura fundamental y cree un entorno político propicio para la experimentación y la escalabilidad. La Cumbre GTIPA 2024 proporcionó una plataforma para explorar estas dinámicas. A través de su panel, “Políticas para Impulsar la Innovación en las Ciencias de la Vida y la Prestación de Servicios de Salud”, los expertos compartieron perspectivas sobre la construcción de ecosistemas de innovación efectivos, el fomento de la transferencia equitativa de tecnología y el aprovechamiento de la propiedad intelectual para cerrar la brecha entre la investigación y el impacto social.

La Cumbre GTIPA 2024, celebrada en Nueva Delhi, India, significó una plataforma excepcional para explorar estas dinámicas. Este evento global reunió a líderes de pensamiento, formuladores de políticas y expertos para discutir estrategias que fomenten la innovación en diversos sectores. Una de sus discusiones fundamentales, el panel titulado “Políticas para Impulsar la Innovación en las Ciencias de la Vida y la Prestación de Servicios de Salud”, contó con distinguidos panelistas:

Mark Schultz, Titular de la Cátedra Goodyear en Derecho de Propiedad Intelectual, Universidad de Akron Facultad de Derecho, e Investigador Senior en Geneva Network, quien aportó profundas perspectivas sobre propiedad intelectual e innovación.

Ankur Mutreja, Director de Estrategia, Alianzas y Comunicaciones en PATH, ofreciendo perspectivas sobre asociaciones globales de salud y soluciones escalables.

Manish Diwan, Jefe de Alianzas Estratégicas y Desarrollo Empresarial en BIRAC, Departamento de Biotecnología, Gobierno de India, quien destacó la experiencia de India en el fomento de la innovación biotecnológica.

Colin Jamora, Profesor en la Universidad Shiv Nadar, compartiendo perspectivas académicas y científicas sobre el avance en la prestación de servicios de salud.

El panel fue moderado por el Dr. Carlos Felipe Escobar, Director de INNOS, cuya experiencia en ecosistemas de innovación y sistemas de salud proporcionó un marco cohesivo para las discusiones. Esta nota resume las principales perspectivas y recomendaciones compartidas durante el panel, destacando tanto las oportunidades como las acciones necesarias para dar forma al futuro de la innovación en salud. Sirve como guía para las partes interesadas que buscan aprovechar la innovación en ciencias de la vida para una prestación de servicios de salud equitativa y sostenible.

Construyendo Ecosistemas de Innovación Dinámicos

En el centro de cualquier esfuerzo exitoso de innovación se encuentra un ecosistema dinámico. Estos ecosistemas no son meras redes de actores, sino sistemas integrados donde la academia, el gobierno, la industria y las organizaciones sin fines de lucro colaboran hacia objetivos compartidos. Los panelistas enfatizaron que la colaboración es indispensable, siendo las asociaciones público-privadas un pilar fundamental para el éxito.

La inversión pública juega un papel catalizador en la investigación temprana, particularmente en áreas que requieren compromisos a largo plazo como las ciencias básicas. Sin embargo, a medida que las innovaciones maduran, el financiamiento privado se vuelve crítico para escalar y traducir la investigación en soluciones listas para el mercado. Por ejemplo, el desarrollo de centros biotecnológicos e incubadoras en India ha demostrado ser efectivo en el fomento de clústeres especializados de innovación. Estos clústeres no solo concentran recursos y experiencia, sino que también permiten intervenciones más enfocadas en desafíos prioritarios de salud, como enfermedades crónicas y desigualdades en el acceso a la atención médica.

Un tema recurrente fue la necesidad de un liderazgo gubernamental que empodere en lugar de controlar. Los gobiernos deben señalar las necesidades sociales para orientar las prioridades del ecosistema e invertir en infraestructura habilitadora como plataformas de datos, instalaciones de prueba y espacios regulatorios de experimentación. Sin embargo, también deben permitir espacio para que otros actores innoven libremente, creando un entorno equilibrado de co-liderazgo.

Fortaleciendo la Transferencia de Tecnología para la Equidad en Salud

La transferencia de tecnología es un puente crítico entre el laboratorio y el mundo real. Sin mecanismos efectivos para transferir conocimiento e innovaciones, incluso la investigación más revolucionaria corre el riesgo de volverse irrelevante. Los panelistas destacaron que la transferencia equitativa de tecnología es esencial para asegurar que las innovaciones lleguen a las poblaciones desatendidas y aborden las disparidades globales en salud.

La infraestructura y los marcos de políticas juegan un papel fundamental en facilitar la transferencia de tecnología. Los ejemplos exitosos incluyen colaboraciones entre países de altos y bajos ingresos donde los recursos compartidos y la experiencia han acelerado la adopción de nuevas tecnologías. Sin embargo, persisten los desafíos. El acceso limitado a datos del mundo real, el financiamiento insuficiente para programas piloto y la falta de coordinación entre actores continúan obstaculizando el progreso.

La colaboración global ofrece un camino para superar estas barreras. Al fomentar plataformas para el intercambio de datos y asociaciones transfronterizas, los países pueden crear un entorno donde las innovaciones sean más accesibles y adaptables. Los panelistas también enfatizaron la importancia de apoyar a actores más pequeños, como startups e instituciones de investigación, proporcionando acceso a instalaciones avanzadas y mecanismos de financiamiento.

La especialización dentro de los ecosistemas fue otro punto importante. Los clústeres que se enfocan en áreas específicas, como salud digital o biomanufactura, no solo mejoran la eficiencia sino que también aseguran que las innovaciones estén adaptadas a las necesidades locales y regionales.

La Propiedad Intelectual como Impulsor de la Innovación

La propiedad intelectual (PI) es tanto un catalizador para la innovación como una herramienta para fomentar la colaboración global. Los sistemas sólidos de PI incentivan las inversiones en investigación y desarrollo al asegurar que los innovadores puedan cosechar los beneficios de su trabajo. Los países de ingresos bajos y medios a menudo enfrentan desafíos para acceder a innovaciones críticas debido a políticas restrictivas de PI. Para abordar esto, el panel abogó por enfoques colaborativos como acuerdos de licencias voluntarias, consorcios de patentes y modelos de innovación abierta. Estos mecanismos equilibran la necesidad de protección con el imperativo de asequibilidad y accesibilidad.

También se enfatizó el papel de la PI en la construcción de confianza. Las políticas de PI claras y transparentes proporcionan la base para asociaciones entre diversas partes interesadas, permitiendo esfuerzos colaborativos para abordar prioridades compartidas en salud. Los panelistas señalaron que tales marcos deben alinearse con objetivos de equidad global para asegurar que las innovaciones beneficien a todos, no solo a unos pocos privilegiados. Las discusiones durante el panel GTIPA subrayaron que el futuro de la innovación en salud depende de ecosistemas que sean tanto dinámicos como inclusivos. Construir tales ecosistemas requiere colaboración entre sectores, inversiones estratégicas en infraestructura y políticas que equilibren la protección con la equidad.

Perspectivas y Llamados a la Acción:

  • Fortalecer los marcos de PI para atraer inversión mientras se asegura el acceso equitativo a las innovaciones.
  • Fomentar la colaboración global a través de plataformas para compartir datos y asociaciones transfronterizas.
  • Invertir en infraestructura habilitadora, incluyendo plataformas de datos del mundo real e instalaciones avanzadas de prueba.
  • Empoderar a los actores más pequeños proporcionando financiamiento y acceso a recursos especializados.
  • Conectar la investigación con la aplicación alineando la investigación básica con las necesidades sociales.

El valor de la innovación y la propiedad intelectual en salud para el bienestar social

El valor de la innovación y la propiedad intelectual en salud para el bienestar social

La innovación en salud es fundamental para abordar las necesidades cambiantes de los pacientes y fortalecer los sistemas de salud, sin embargo, declaraciones recientes del director del INVIMA han generado debate sobre el valor y acceso a la innovación en nuestro país. En esta nota, como Director de INNOS, presentaré argumentos que respaldan la importancia de la innovación, la propiedad intelectual y la colaboración global en salud, basándome en datos verificables y estudios de referencia.

  1. Costo de los Medicamentos para Enfermedades Raras y su Naturaleza.
  • Declaración de Rossi: “La categoría de enfermedades raras… tiene particularidades desde el marketing que hacen que sea el tipo de medicamentos para pequeños grupos de población y, en general, son de altísimo costo
  • Argumento basado en evidencia: Los medicamentos para enfermedades raras son costosos debido a los elevados gastos en investigación y ensayos clínicos requeridos para su desarrollo. Estas terapias están diseñadas para cubrir necesidades médicas específicas y no están motivadas por el “marketing”. Según la Agencia Europea de Medicamentos, el desarrollo de estos fármacos puede requerir hasta 15 años de investigación y pruebas clínicas, lo que refleja su valor como opciones de tratamiento únicas y potencialmente salvavidas para pacientes sin alternativas (EMA, 2023).
  • En relación a los Principios de Buenas Prácticas Regulatorias: La OMS recomienda que, como buena práctica, la regulación de productos médicos debe guiarse por los principios de coherencia, que implica la aplicación de regulaciones de manera homogénea, y de transparencia, que es esencial para fomentar la confianza del público y favorecer la cooperación internacional. Por ello se recomienda que la agencia reguladora no aplique criterios particularizados a áreas terapéuticas como las enfermedades raras y que existen mecanismos multilaterales que favorecen el acceso a las innovaciones que se requieren para estos pacientes con necesidades específicas.
  • Perspectiva gubernamental ideal: El gobierno debería comprender que los altos costos de los medicamentos para enfermedades raras se deben principalmente a los complejos y costosos procesos de investigación y desarrollo necesarios para atender a poblaciones pequeñas con necesidades urgentes, no a estrategias de mercadeo. Las políticas y marcos regulatorios deberían enfocarse en facilitar la investigación y el acceso a estos tratamientos, promoviendo la equidad y el derecho a la salud de quienes padecen enfermedades huérfanas.
  • Referencia: El informe de PINNOS 2024 destaca la importancia de la innovación en enfermedades crónicas y raras para mejorar la calidad de vida y fortalecer el sistema de salud en Colombia.
  1. Costo y Accesibilidad de Medicamentos Innovadores en Países en Desarrollo.
  • Declaración de Rossi: “Son tan caros que sus precios hacen que no estén destinados a países en desarrollo; ese no es el mercado para estos productos”
  • Perspectiva gubernamental ideal: En lugar de asumir que las innovaciones no son accesibles para países en desarrollo, el gobierno debería implementar políticas de precios diferenciados y acuerdos de colaboración público-privada que faciliten el acceso a medicamentos de alto costo. Esto permitiría mejorar el acceso equitativo a innovaciones esenciales sin comprometer la sostenibilidad financiera del sistema de salud.
  • Argumento basado en evidencia: La afirmación referente a que estos medicamentos “no son para los países en desarrollo” ignora los esfuerzos globales de organismos como la OMS y el Banco Mundial, que promueven mecanismos como las licencias voluntarias y los precios diferenciados para mejorar el acceso. Retrasar el ingreso de estas tecnologías solo amplía las desigualdades en salud y afecta la calidad de vida de la población. Las experiencias de otros países han demostrado que estas medidas permiten un acceso más amplio y equitativo (OMS, 2023).
  • Referencia: Organización Mundial de la Salud, Informe sobre el Acceso a Medicamentos Esenciales (OMS, 2023); recomendaciones del informe PINNOS para promover la colaboración y el acceso equitativo en innovación.
  1. Estrategias para el Control del Gasto en Salud sin Obstaculizar la Innovación
  • Declaración de Rossi: “El Invima está considerando que retrasar la aprobación de productos nuevos se está convirtiendo en un mecanismo de control en el gasto
  • En relación a los Facilitadores de Buenas Prácticas Regulatorias: La OMS recomienda que, “las decisiones y la toma de decisiones regulatorias deben basarse en fundamentos científicos y datos precisos y no en la intuición o la arbitrariedad. Las decisiones basadas en la ciencia aportan resultados regulatorios coherentes y previsibles” Esta definición corresponde al facilitador de Toma de decisiones basadas en la ciencia y los datos. De esta forma, es la eficacia terapéutica y los estudios clínicos que la sustentan, los que deben orientar la decisión de aprobación de productos farmacéuticos, por encima de otros criterios.
  • Perspectiva gubernamental ideal: El gobierno debería ver la innovación no como un gasto a controlar, sino como una inversión a gestionar. En lugar de retrasar la aprobación de productos innovadores, se podrían adoptar mecanismos de evaluación de costo-efectividad y acuerdos de precios basados en resultados, los cuales permiten gestionar el gasto sin obstaculizar el acceso a tratamientos que pueden mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes.
  • Argumento basado en evidencia: Retrasar la introducción de medicamentos innovadores como estrategia de control del gasto es ineficiente y perjudicial para la salud pública. Existen alternativas como las evaluaciones de costo-efectividad y los acuerdos de acceso controlado, que han demostrado ser estrategias viables para manejar el gasto sin limitar el acceso. La OPS subraya que los sandbox regulatorios y los marcos de aprobación acelerada son herramientas efectivas para garantizar la seguridad y facilitar el acceso (OPS, 2024).
  • Referencia: Recomendaciones de PINNOS sobre la implementación de un sandbox regulatorio en salud.
  1. El Rol Fundamental de la Propiedad Intelectual en la Innovación y Acceso a Nuevas Tecnologías
  • Declaración de Rossi: “El problema con las innovaciones es que son muy caras.”
  • Perspectiva gubernamental ideal: El gobierno debería reconocer que la propiedad intelectual (PI) es un motor esencial para la innovación. En lugar de enfocarse solamente en los costos, la administración pública debería fortalecer la PI para atraer inversión en investigación y desarrollo, asegurando así que las innovaciones lleguen a Colombia y se traduzcan en beneficios de salud y crecimiento económico a largo plazo.
  • Argumento basado en evidencia: La PI incentiva la inversión en I+D al proteger los descubrimientos y permitir el retorno de la inversión para quienes asumen los riesgos. Sin PI, muchas innovaciones no se desarrollarían, afectando directamente el acceso a tecnologías de vanguardia en salud. La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) destaca que la PI no solo incentiva la innovación, sino que facilita la transferencia de tecnologías, promoviendo el acceso en países en desarrollo (OMPI, 2023).
  • Referencia: Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), PINNOS 2024 sobre la importancia de la PI para atraer inversión y mejorar la innovación en Colombia.
  1. El Impacto de la Innovación en el Sistema de Salud y el Error de Detenerla en Países en Desarrollo
  • Declaración de Rossi: “Los medicamentos nuevos no son para los países pobres”
  • Perspectiva gubernamental ideal: En lugar de limitar la innovación, el gobierno debería fomentar el acceso a nuevas tecnologías a través de alianzas estratégicas y programas de apoyo. Esto podría incluir incentivos fiscales, políticas de apoyo a la inversión y acuerdos de colaboración que permitan el acceso a medicamentos innovadores a precios asequibles, fortaleciendo así la equidad en el sistema de salud.
  • Argumento basado en evidencia: Restringir el acceso a innovaciones bajo el argumento de que “no son para los países pobres” profundiza las desigualdades y va en contra de las recomendaciones de la OMS, que promueve el uso de tecnologías innovadoras para mejorar los indicadores de salud. Las innovaciones en salud no solo impulsan el crecimiento económico, sino que también generan empleos y fortalecen el sistema de salud a largo plazo (OMS, Banco Mundial, 2024).
  • Referencia: Informe PINNOS 2024, OMS, Banco Mundial.
  1. La Innovación como una Necesidad, no una Opción en el Desarrollo de la Salud Pública
  • Declaración de Rossi: “Moverse hacia la innovación es moverse hacia la incertidumbre desde el punto de vista regulatorio.”
  • Perspectiva gubernamental ideal: El gobierno debería ver la innovación como una oportunidad, no como una amenaza. Al implementar entornos controlados como los sandbox regulatorios, el gobierno puede reducir la incertidumbre mientras permite el desarrollo de tecnologías avanzadas que beneficien a la sociedad. En lugar de frenar la innovación, se deben adoptar políticas de regulación flexible y adaptable que promuevan la experimentación segura y efectiva.
  • Argumento basado en evidencia: La innovación implica riesgos, pero existen marcos regulatorios efectivos, como los sandbox, que minimizan esta “incertidumbre” y permiten el desarrollo de innovaciones bajo supervisión. La OPS enfatiza que los sandbox son herramientas probadas para garantizar la seguridad mientras se introduce tecnología de punta en el sistema de salud, asegurando así un equilibrio entre innovación y regulación (OPS, 2024).
  • Referencia: Informe PINNOS 2024, Organización Panamericana de la Salud.

Es fundamental que el gobierno colombiano comprenda que la innovación y la propiedad intelectual son pilares para un sistema de salud equitativo, accesible y de alta calidad. Retrasar el acceso a innovaciones bajo la premisa de control del gasto es un enfoque a corto plazo que compromete el bienestar y el potencial de crecimiento del sistema de salud. Implementar políticas de apoyo y un marco regulatorio moderno fortalecerá el ecosistema de salud en Colombia, brindando a los ciudadanos acceso a los beneficios de la innovación en salud.

Referencias

  1. European Medicines Agency. (2023). Guideline on the requirements for medicines for rare diseases.
  2. Organización Mundial de la Salud. (2023). World Health Report on Access to Medicines.
  3. Organización Panamericana de la Salud. (2024). Regulatory Sandboxes for Health Innovation in the Americas.
  4. Organización Mundial de la Propiedad Intelectual. (2023). Intellectual Property and Innovation Report.
  5. Banco Mundial. (2024). Innovation in Healthcare: Economic Impact and Development.
India como el Hub de Innovación del Mañana: Reflexiones desde INNOS

India como el Hub de Innovación del Mañana: Reflexiones desde INNOS

La participación de INNOS en el GTIPA Summit 2024 en Nueva Delhi ha sido una oportunidad invaluable para reflexionar sobre las estrategias que naciones como India están implementando para posicionarse como líderes globales en innovación. Durante la apertura del evento, el Dr. Abhay Karandikar, Secretario del Departamento de Ciencia y Tecnología, compartió una visión inspiradora sobre el ecosistema de innovación de su país y su relevancia para sectores críticos como la salud. Estas experiencias ofrecen lecciones valiosas para Colombia, especialmente en la construcción y fortalecimiento de su Ecosistema de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI), con un enfoque particular en salud.

India, con más de 140,000 startups, de las cuales 10,000 están enfocadas en deep tech, está demostrando el impacto transformador de fomentar una cultura de emprendimiento e innovación. Muchas de estas empresas emergentes están destinadas a convertirse en gigantes globales, lo que acentúa su estrategia de ser “El Hub de Innovación del Mañana”. Este dinamismo es impulsado por un modelo donde el gobierno actúa como catalizador mientras el sector privado lidera la maduración de estas iniciativas. Este enfoque es particularmente relevante para Colombia, donde es fundamental incentivar la colaboración público-privada y fomentar una mayor participación del sector privado en la innovación.

El Ministerio de Ciencia y Tecnología de la India ha establecido más de 50 incubadoras en universidades, complementadas con numerosos programas de aceleración e incubación. Estos espacios no solo promueven la innovación, sino que también empoderan a estudiantes de ciencias, de los cuales la mitad ya están emprendiendo. En Colombia, iniciativas como estas podrían transformarse en plataformas clave para detonar el talento local, vinculándolo con el sector productivo y generando soluciones innovadoras para los desafíos nacionales en salud.

Uno de los puntos del discurso del Dr. Karandikar fue la importancia de integrar un contexto local con una visión global. Este enfoque ha permitido a India desarrollar estándares y soluciones adaptados a sus necesidades mientras se posiciona estratégicamente en conversaciones internacionales. En salud, esto se traduce en un fuerte esfuerzo en tecnologías habilitadoras como los sistemas ciberfísicos y la infraestructura digital, así como en proyectos disruptivos como la Misión de Inteligencia Artificial (IA). Estas estrategias abordan problemas locales y contribuyen a la agenda global de innovación. Para Colombia, esto plantea la necesidad de diseñar políticas que prioricen la IA en salud y la integración de tecnologías avanzadas en sus sistemas de atención.

India también ha reconocido el papel crucial de la propiedad intelectual (PI) en la promoción de la innovación. Con programas sólidos de apoyo para la gestión de PI, se han sentado las bases para que startups y emprendedores puedan proteger y escalar sus ideas. En Colombia, fortalecer los sistemas de PI y garantizar que estén alineados con las necesidades del ecosistema local podría acelerar significativamente el desarrollo de soluciones innovadoras en salud, facilitando su adopción a nivel nacional e internacional.

Finalmente, el Dr. Karandikar destacó el potencial transformador de los sectores emergentes como la bioeconomía, con avances significativos en áreas como la biomanufactura y la sensórica cuántica. Estos sectores, junto con un fondo de 15,000 millones de dólares dedicado a startups deep tech, subrayan la importancia de inversiones estratégicas en innovación. Para Colombia, este enfoque podría inspirar la creación de fondos específicos para áreas prioritarias como la salud, promoviendo soluciones tecnológicas que aborden inequidades y mejoren los sistemas de atención.

  • Catalizar ecosistemas de innovación: El gobierno debe liderar con incentivos y políticas claras, permitiendo que el sector privado asuma un rol protagónico en el escalamiento de soluciones.
  • Fortalecer la PI como motor de innovación: Es crucial implementar programas que capaciten a emprendedores en la protección y gestión de propiedad intelectual.
  • Adoptar un enfoque local con visión global: Diseñar políticas que atiendan las necesidades del sistema de salud colombiano mientras se integran en agendas internacionales.
  • Promover la colaboración público-privada: Facilitar alianzas que conecten a universidades, startups y el sector productivo para resolver desafíos críticos en salud.
  • Invertir en sectores estratégicos: Crear fondos específicos para áreas prioritarias como deep tech y tecnologías de salud avanzada.

India avanza con paso firme hacia un modelo de innovación sostenible. Desde INNOS, estas experiencias nos inspiran a continuar fortaleciendo el Ecosistema CTeI en Colombia, adaptando las mejores prácticas internacionales a nuestras necesidades locales. La colaboración global y el aprendizaje continuo serán fundamentales para posicionar a nuestro país como un actor relevante en innovación y salud a nivel mundial.

Innovación y Acceso: Reflexiones sobre las licencias obligatorias y voluntarias en América Latina

Innovación y Acceso: Reflexiones sobre las licencias obligatorias y voluntarias en América Latina

En el Innovation Seminar 2024, el panel titulado Innovación y Acceso reunió a expertos de alto nivel para debatir sobre las licencias obligatorias (LO) y voluntarias en la región. La discusión, que contó con la participación de Corey Salsberg (VP de Asuntos Globales en PI de Novartis), Raquel Sorza (Directora de Operaciones de Fifarma), Anjam Aziz (sector farmacéutico) y el juez Iñigo Crespo (Presidente del Tribunal de Justicia de la CAN), destacó las complejidades y desafíos asociados al uso de las LO y su impacto en la innovación y el acceso a medicamentos en América Latina.

Raquel Sorza abrió el panel señalando que los derechos de propiedad intelectual (PI) no son absolutos y que las licencias obligatorias, aunque esenciales en ciertas situaciones, se han utilizado crecientemente como mecanismos para regular el gasto en salud, desviándose de su intención original. Según Sorza, se ha observado una preocupante tendencia a otorgar licencias durante todo el período de la patente, lo que desvirtúa su propósito limitado y específico. Además, los sectores que han motivado la mayoría de estas licencias, siendo el VIH el principal con un 58% de las otorgadas, seguido por la hepatitis C y oncología. A pesar del uso creciente de las LO, destacó que los avances en tratamientos para el VIH han transformado el panorama de esta enfermedad, subrayando la importancia de la innovación.

La pandemia de COVID-19 reavivó el debate sobre la producción local de vacunas y la autosuficiencia sanitaria, empujando la idea de las LO como herramientas para fortalecer la industria local. Sin embargo, Sorza advirtió que, en algunos casos, estas licencias han promovido más la importación de medicamentos que la fabricación nacional, lo que revela una desconexión entre los objetivos y los resultados.

Por otro lado, el juez Iñigo Crespo aportó una visión jurídica sobre las licencias obligatorias en el contexto de la Comunidad Andina (CAN). Explicó cómo la Decisión 486 de 2000 regula las LO, estableciendo que estas solo deben aplicarse cuando hay un interés público claro, como la seguridad sanitaria o alimentaria. Citó el caso clave del Proceso 144-IP-2019, donde se reafirmó que las LO son medidas excepcionales que requieren un equilibrio cuidadoso entre el derecho del titular de la patente y las necesidades públicas. El equilibrio se evalúa a través de un test de razonabilidad, donde se considera si la medida es idónea, necesaria y proporcional. Esto garantiza que las licencias obligatorias no se utilicen de manera indiscriminada y solo se apliquen cuando no existen otras soluciones viables.

Licencias voluntarias: ¿Un camino más eficiente?

Corey Salsberg planteó una alternativa a las licencias obligatorias: las licencias voluntarias. Según su experiencia, la mayoría de las solicitudes de LO son impulsadas por la sociedad civil o industrias locales, no por los gobiernos. Citó el emblemático caso de Glivec en Colombia en 2014, donde una licencia obligatoria complicó más de lo que resolvió. Salsberg abogó por un mayor diálogo y cooperación entre la industria y los gobiernos, sugiriendo que las licencias voluntarias pueden ofrecer soluciones más sostenibles, sin debilitar la estructura de PI.

Por su parte, Anjam Aziz ofreció una visión crítica sobre el impacto a largo plazo de las licencias obligatorias. Citó el caso de Zimbabue, donde la declaración de interés público para medicamentos relacionados con el VIH resultó en un aumento de precios y acceso limitado a los medicamentos. Según Aziz, el uso frecuente de LO puede desalentar la innovación, ya que los desarrolladores de medicamentos evitan invertir en mercados con regulaciones impredecibles. Además, enfatizó que, si bien las LO pueden ser una herramienta valiosa en ciertas circunstancias, su mal uso puede obstaculizar el acceso a medicamentos innovadores, afectando tanto a los pacientes como a los sistemas de salud.

El panel concluyó con una reflexión sobre el futuro de la innovación y el acceso a medicamentos en la región. Se discutió un informe reciente del Banco Mundial, que subraya la importancia de fortalecer los ecosistemas de innovación y crear un entorno colaborativo que involucre a gobiernos, industria, academia y sociedad civil. Esta cooperación, basada en el respeto mutuo y el reconocimiento del valor de la PI, es clave para promover el crecimiento económico y la transferencia de tecnología.

Desde la perspectiva de INNOS, el camino hacia un sistema de salud más innovador en Colombia y América Latina depende de la educación de las nuevas generaciones sobre la importancia de la PI. Solo con un sistema de PI robusto se pueden crear las condiciones necesarias para acelerar la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) y facilitar la transferencia de conocimiento, contribuyendo así a soluciones efectivas en el ámbito sanitario.