Políticas para Impulsar la Innovación en las Ciencias de la Vida y la Prestación de Servicios de Salud

Políticas para Impulsar la Innovación en las Ciencias de la Vida y la Prestación de Servicios de Salud

Los sistemas de salud en todo el mundo están enfrentando desafíos sin precedentes. El aumento en la demanda de servicios de salud, las persistentes inequidades y los recursos limitados subrayan la urgente necesidad de soluciones transformadoras. En este contexto, la innovación en ciencias de la vida emerge como un faro de oportunidad, prometiendo abordar desafíos críticos de salud mientras fomenta la equidad y la sostenibilidad.

Sin embargo, la innovación no ocurre de manera aislada. Su éxito depende de un ecosistema que fomente la colaboración, invierta en infraestructura fundamental y cree un entorno político propicio para la experimentación y la escalabilidad. La Cumbre GTIPA 2024 proporcionó una plataforma para explorar estas dinámicas. A través de su panel, “Políticas para Impulsar la Innovación en las Ciencias de la Vida y la Prestación de Servicios de Salud”, los expertos compartieron perspectivas sobre la construcción de ecosistemas de innovación efectivos, el fomento de la transferencia equitativa de tecnología y el aprovechamiento de la propiedad intelectual para cerrar la brecha entre la investigación y el impacto social.

La Cumbre GTIPA 2024, celebrada en Nueva Delhi, India, significó una plataforma excepcional para explorar estas dinámicas. Este evento global reunió a líderes de pensamiento, formuladores de políticas y expertos para discutir estrategias que fomenten la innovación en diversos sectores. Una de sus discusiones fundamentales, el panel titulado “Políticas para Impulsar la Innovación en las Ciencias de la Vida y la Prestación de Servicios de Salud”, contó con distinguidos panelistas:

Mark Schultz, Titular de la Cátedra Goodyear en Derecho de Propiedad Intelectual, Universidad de Akron Facultad de Derecho, e Investigador Senior en Geneva Network, quien aportó profundas perspectivas sobre propiedad intelectual e innovación.

Ankur Mutreja, Director de Estrategia, Alianzas y Comunicaciones en PATH, ofreciendo perspectivas sobre asociaciones globales de salud y soluciones escalables.

Manish Diwan, Jefe de Alianzas Estratégicas y Desarrollo Empresarial en BIRAC, Departamento de Biotecnología, Gobierno de India, quien destacó la experiencia de India en el fomento de la innovación biotecnológica.

Colin Jamora, Profesor en la Universidad Shiv Nadar, compartiendo perspectivas académicas y científicas sobre el avance en la prestación de servicios de salud.

El panel fue moderado por el Dr. Carlos Felipe Escobar, Director de INNOS, cuya experiencia en ecosistemas de innovación y sistemas de salud proporcionó un marco cohesivo para las discusiones. Esta nota resume las principales perspectivas y recomendaciones compartidas durante el panel, destacando tanto las oportunidades como las acciones necesarias para dar forma al futuro de la innovación en salud. Sirve como guía para las partes interesadas que buscan aprovechar la innovación en ciencias de la vida para una prestación de servicios de salud equitativa y sostenible.

Construyendo Ecosistemas de Innovación Dinámicos

En el centro de cualquier esfuerzo exitoso de innovación se encuentra un ecosistema dinámico. Estos ecosistemas no son meras redes de actores, sino sistemas integrados donde la academia, el gobierno, la industria y las organizaciones sin fines de lucro colaboran hacia objetivos compartidos. Los panelistas enfatizaron que la colaboración es indispensable, siendo las asociaciones público-privadas un pilar fundamental para el éxito.

La inversión pública juega un papel catalizador en la investigación temprana, particularmente en áreas que requieren compromisos a largo plazo como las ciencias básicas. Sin embargo, a medida que las innovaciones maduran, el financiamiento privado se vuelve crítico para escalar y traducir la investigación en soluciones listas para el mercado. Por ejemplo, el desarrollo de centros biotecnológicos e incubadoras en India ha demostrado ser efectivo en el fomento de clústeres especializados de innovación. Estos clústeres no solo concentran recursos y experiencia, sino que también permiten intervenciones más enfocadas en desafíos prioritarios de salud, como enfermedades crónicas y desigualdades en el acceso a la atención médica.

Un tema recurrente fue la necesidad de un liderazgo gubernamental que empodere en lugar de controlar. Los gobiernos deben señalar las necesidades sociales para orientar las prioridades del ecosistema e invertir en infraestructura habilitadora como plataformas de datos, instalaciones de prueba y espacios regulatorios de experimentación. Sin embargo, también deben permitir espacio para que otros actores innoven libremente, creando un entorno equilibrado de co-liderazgo.

Fortaleciendo la Transferencia de Tecnología para la Equidad en Salud

La transferencia de tecnología es un puente crítico entre el laboratorio y el mundo real. Sin mecanismos efectivos para transferir conocimiento e innovaciones, incluso la investigación más revolucionaria corre el riesgo de volverse irrelevante. Los panelistas destacaron que la transferencia equitativa de tecnología es esencial para asegurar que las innovaciones lleguen a las poblaciones desatendidas y aborden las disparidades globales en salud.

La infraestructura y los marcos de políticas juegan un papel fundamental en facilitar la transferencia de tecnología. Los ejemplos exitosos incluyen colaboraciones entre países de altos y bajos ingresos donde los recursos compartidos y la experiencia han acelerado la adopción de nuevas tecnologías. Sin embargo, persisten los desafíos. El acceso limitado a datos del mundo real, el financiamiento insuficiente para programas piloto y la falta de coordinación entre actores continúan obstaculizando el progreso.

La colaboración global ofrece un camino para superar estas barreras. Al fomentar plataformas para el intercambio de datos y asociaciones transfronterizas, los países pueden crear un entorno donde las innovaciones sean más accesibles y adaptables. Los panelistas también enfatizaron la importancia de apoyar a actores más pequeños, como startups e instituciones de investigación, proporcionando acceso a instalaciones avanzadas y mecanismos de financiamiento.

La especialización dentro de los ecosistemas fue otro punto importante. Los clústeres que se enfocan en áreas específicas, como salud digital o biomanufactura, no solo mejoran la eficiencia sino que también aseguran que las innovaciones estén adaptadas a las necesidades locales y regionales.

La Propiedad Intelectual como Impulsor de la Innovación

La propiedad intelectual (PI) es tanto un catalizador para la innovación como una herramienta para fomentar la colaboración global. Los sistemas sólidos de PI incentivan las inversiones en investigación y desarrollo al asegurar que los innovadores puedan cosechar los beneficios de su trabajo. Los países de ingresos bajos y medios a menudo enfrentan desafíos para acceder a innovaciones críticas debido a políticas restrictivas de PI. Para abordar esto, el panel abogó por enfoques colaborativos como acuerdos de licencias voluntarias, consorcios de patentes y modelos de innovación abierta. Estos mecanismos equilibran la necesidad de protección con el imperativo de asequibilidad y accesibilidad.

También se enfatizó el papel de la PI en la construcción de confianza. Las políticas de PI claras y transparentes proporcionan la base para asociaciones entre diversas partes interesadas, permitiendo esfuerzos colaborativos para abordar prioridades compartidas en salud. Los panelistas señalaron que tales marcos deben alinearse con objetivos de equidad global para asegurar que las innovaciones beneficien a todos, no solo a unos pocos privilegiados. Las discusiones durante el panel GTIPA subrayaron que el futuro de la innovación en salud depende de ecosistemas que sean tanto dinámicos como inclusivos. Construir tales ecosistemas requiere colaboración entre sectores, inversiones estratégicas en infraestructura y políticas que equilibren la protección con la equidad.

Perspectivas y Llamados a la Acción:

  • Fortalecer los marcos de PI para atraer inversión mientras se asegura el acceso equitativo a las innovaciones.
  • Fomentar la colaboración global a través de plataformas para compartir datos y asociaciones transfronterizas.
  • Invertir en infraestructura habilitadora, incluyendo plataformas de datos del mundo real e instalaciones avanzadas de prueba.
  • Empoderar a los actores más pequeños proporcionando financiamiento y acceso a recursos especializados.
  • Conectar la investigación con la aplicación alineando la investigación básica con las necesidades sociales.

Los riesgos de la concentración de poder en la administración de EPS y la urgencia de sistemas de transparencia en el sistema de salud

Los riesgos de la concentración de poder en la administración de EPS y la urgencia de sistemas de transparencia en el sistema de salud

La intervención estatal en EPS como Sanitas, Nueva EPS y Asmet Salud, actualmente bajo control de la Superintendencia Nacional de Salud, pone de relieve una problemática seria y que desde INNOS hemos advertido con frecuencia: en países con altos niveles de corrupción, como Colombia, concentrar el poder y los recursos de la salud en pocos actores, sean públicos o privados, genera un alto riesgo de mal manejo y corrupción. Las recientes denuncias sobre presuntos sobrecostos, tráfico de influencias y desvío de fondos en estas EPS intervenidas confirman los peligros de confiar en modelos que concentran los recursos y la toma de decisiones en un número limitado de entidades, sin contar con los mecanismos necesarios de supervisión y transparencia.

A lo largo de 2024, la Superintendencia ha ejercido medidas de intervención en ocho EPS. Sin embargo, las denuncias de irregularidades persisten y han generado tal nivel de cuestionamientos que incluso resultaron en la salida del Superintendente de Salud. Estas intervenciones, en teoría, deberían mejorar la administración de recursos y la calidad de los servicios de salud. No obstante, los reportes sobre la persistencia de fallas en la gestión de recursos públicos y en la calidad del servicio demuestran que la intervención estatal sin herramientas de transparencia no solo no resuelve los problemas, sino que en algunos casos los agrava.

Para que cualquier modelo de gestión de salud sea efectivo, es indispensable contar con sistemas de información robustos y en tiempo real que permitan un seguimiento constante del flujo de recursos en cada nivel del sistema. La ausencia de estos mecanismos de trazabilidad es un riesgo que compromete directamente la transparencia y la efectividad en la administración de los fondos, dejando el sistema vulnerable a desvíos y mal manejo de recursos que deberían destinarse a la atención de los pacientes. Estos sistemas de información aún no están disponibles a la escala necesaria en el sistema de salud colombiano, lo que refuerza las preocupaciones de múltiples actores y aumenta la desconfianza de los ciudadanos en la capacidad del Estado para gestionar adecuadamente estos fondos.

La implementación de un sistema de información interoperable y accesible, que garantice trazabilidad en los contratos, los pagos y el uso final de los recursos de salud, es una necesidad urgente. Esta infraestructura permitiría verificar en tiempo real el destino de los fondos, reduciendo las oportunidades de corrupción y mal manejo y fortaleciendo la transparencia del sistema en su conjunto. En ausencia de esta herramienta, el riesgo de concentración de poder en pocos actores sin un monitoreo adecuado seguirá comprometiendo la estabilidad y confiabilidad del sistema de salud.

Una reforma que priorice la transparencia y un control riguroso

La discusión en el Congreso sobre la reforma a la salud debe considerar que el principal problema no es únicamente quién controla los recursos, sino cómo se garantiza la transparencia y el control efectivo de su uso. Más que incrementar el rol estatal sin una infraestructura adecuada de seguimiento, una reforma responsable debe enfocarse en implementar sistemas de control y rendición de cuentas que aseguren que cada peso destinado a la salud cumpla su propósito. La concentración de poder en pocos actores, sin la presencia de estas herramientas, no solo es una apuesta de alto riesgo, sino una amenaza directa al bienestar de los pacientes.

Desde INNOS, hacemos un llamado a priorizar la implementación de sistemas de información y transparencia, asegurando que el sistema de salud colombiano pueda operar con la confianza y eficacia que los ciudadanos merecen. Estos mecanismos son esenciales para evitar que los recursos se pierdan en malos manejos y para garantizar que el sistema de salud cumpla su objetivo: mejorar la calidad de vida de los colombianos.

Innovación y Acceso: Reflexiones sobre las licencias obligatorias y voluntarias en América Latina

Innovación y Acceso: Reflexiones sobre las licencias obligatorias y voluntarias en América Latina

En el Innovation Seminar 2024, el panel titulado Innovación y Acceso reunió a expertos de alto nivel para debatir sobre las licencias obligatorias (LO) y voluntarias en la región. La discusión, que contó con la participación de Corey Salsberg (VP de Asuntos Globales en PI de Novartis), Raquel Sorza (Directora de Operaciones de Fifarma), Anjam Aziz (sector farmacéutico) y el juez Iñigo Crespo (Presidente del Tribunal de Justicia de la CAN), destacó las complejidades y desafíos asociados al uso de las LO y su impacto en la innovación y el acceso a medicamentos en América Latina.

Raquel Sorza abrió el panel señalando que los derechos de propiedad intelectual (PI) no son absolutos y que las licencias obligatorias, aunque esenciales en ciertas situaciones, se han utilizado crecientemente como mecanismos para regular el gasto en salud, desviándose de su intención original. Según Sorza, se ha observado una preocupante tendencia a otorgar licencias durante todo el período de la patente, lo que desvirtúa su propósito limitado y específico. Además, los sectores que han motivado la mayoría de estas licencias, siendo el VIH el principal con un 58% de las otorgadas, seguido por la hepatitis C y oncología. A pesar del uso creciente de las LO, destacó que los avances en tratamientos para el VIH han transformado el panorama de esta enfermedad, subrayando la importancia de la innovación.

La pandemia de COVID-19 reavivó el debate sobre la producción local de vacunas y la autosuficiencia sanitaria, empujando la idea de las LO como herramientas para fortalecer la industria local. Sin embargo, Sorza advirtió que, en algunos casos, estas licencias han promovido más la importación de medicamentos que la fabricación nacional, lo que revela una desconexión entre los objetivos y los resultados.

Por otro lado, el juez Iñigo Crespo aportó una visión jurídica sobre las licencias obligatorias en el contexto de la Comunidad Andina (CAN). Explicó cómo la Decisión 486 de 2000 regula las LO, estableciendo que estas solo deben aplicarse cuando hay un interés público claro, como la seguridad sanitaria o alimentaria. Citó el caso clave del Proceso 144-IP-2019, donde se reafirmó que las LO son medidas excepcionales que requieren un equilibrio cuidadoso entre el derecho del titular de la patente y las necesidades públicas. El equilibrio se evalúa a través de un test de razonabilidad, donde se considera si la medida es idónea, necesaria y proporcional. Esto garantiza que las licencias obligatorias no se utilicen de manera indiscriminada y solo se apliquen cuando no existen otras soluciones viables.

Licencias voluntarias: ¿Un camino más eficiente?

Corey Salsberg planteó una alternativa a las licencias obligatorias: las licencias voluntarias. Según su experiencia, la mayoría de las solicitudes de LO son impulsadas por la sociedad civil o industrias locales, no por los gobiernos. Citó el emblemático caso de Glivec en Colombia en 2014, donde una licencia obligatoria complicó más de lo que resolvió. Salsberg abogó por un mayor diálogo y cooperación entre la industria y los gobiernos, sugiriendo que las licencias voluntarias pueden ofrecer soluciones más sostenibles, sin debilitar la estructura de PI.

Por su parte, Anjam Aziz ofreció una visión crítica sobre el impacto a largo plazo de las licencias obligatorias. Citó el caso de Zimbabue, donde la declaración de interés público para medicamentos relacionados con el VIH resultó en un aumento de precios y acceso limitado a los medicamentos. Según Aziz, el uso frecuente de LO puede desalentar la innovación, ya que los desarrolladores de medicamentos evitan invertir en mercados con regulaciones impredecibles. Además, enfatizó que, si bien las LO pueden ser una herramienta valiosa en ciertas circunstancias, su mal uso puede obstaculizar el acceso a medicamentos innovadores, afectando tanto a los pacientes como a los sistemas de salud.

El panel concluyó con una reflexión sobre el futuro de la innovación y el acceso a medicamentos en la región. Se discutió un informe reciente del Banco Mundial, que subraya la importancia de fortalecer los ecosistemas de innovación y crear un entorno colaborativo que involucre a gobiernos, industria, academia y sociedad civil. Esta cooperación, basada en el respeto mutuo y el reconocimiento del valor de la PI, es clave para promover el crecimiento económico y la transferencia de tecnología.

Desde la perspectiva de INNOS, el camino hacia un sistema de salud más innovador en Colombia y América Latina depende de la educación de las nuevas generaciones sobre la importancia de la PI. Solo con un sistema de PI robusto se pueden crear las condiciones necesarias para acelerar la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) y facilitar la transferencia de conocimiento, contribuyendo así a soluciones efectivas en el ámbito sanitario.

¿Cómo perciben los emprendedores las condiciones para la innovación en salud en el país?

¿Cómo perciben los emprendedores las condiciones para la innovación en salud en el país?

Uno de los aportes más valiosos de PINNOS 2024 está en los resultados de la encuesta de percepción sobre las condiciones actuales para la innovación en salud en el país. La percepción general muestra que se han deteriorado tanto las oportunidades como las capacidades del ecosistema.

Algunos observan estancamiento y unas pocas mejoras en cuanto a las posibilidades de innovar. Se relacionan estos resultados con el marco de incertidumbre que rodea al sistema de salud en la actualidad. Aunque no hay consenso total en las respuestas, la mayoría de los encuestados opina que la identificación de problemas y necesidades de innovación se encuentra igual que antes, mientras que casi un tercio afirma que ha mejorado y uno de cada 10 opina que se ha deteriorado.

Con un contexto actual en donde persisten incertidumbres y dudas sobre el futuro del sistema de salud, la mayoría de encuestados consideran que la creación de ideas de innovación social es difícil. En contraste, 1 de cada 5 consideran que es fácil y una proporción similar no observan cambios en este aspecto. La construcción de alianzas con otros actores, enfocadas a la innovación social se percibe fácil en un 45% de encuestados y, con iguales porcentajes, difícil e igual muestran un 27% cada una. Esta respuesta no es concluyente y deja espacio para profundizar en ejercicios posteriores, sobre el potencial de generar conexiones entre distintos actores del ecosistema. Tenemos entonces un panorama en el cual se valoran muy positivamente las alianzas y colaboraciones, por su potencial para construir soluciones concertadas.

En cuanto a la velocidad de la generación de soluciones innovadoras, un poco más de la mitad de quienes participaron en la encuesta, encuentran lentitud en estos procesos y un tercio observa mayor velocidad en ellos. Casi 3 de cada 4 personas encuestadas consideran que hay dificultades actualmente para conectar con cooperantes financieros, tecnológicos, humanos y técnicos; como consecuencia, entre otras, de las condiciones que marcan el sistema de salud. Se puede interpretar que han surgido obstáculos para el crecimiento de soluciones innovadoras en salud en el país. La percepción sobre los cambios en el apoyo a la innovación al interior de las organizaciones es interesante porque, de un lado, un poco más de la tercera parte de los encuestados (36,3%) considera que ha mejorado, pero casi el 28% observan que está en peores o mucho peores condiciones este aspecto y el 27% considera que está igual.

Hay mayor demanda por innovaciones en salud en esta etapa. Más de la mitad de las respuestas así lo señalaron. Esto puede ser indicio de una oportunidad para aportar soluciones novedosas ante las dificultades actuales y, por ello, un factor motivante para que los emprendedores comprendan los desafíos que se están viviendo y aporten sus propuestas de solución. En cuanto a los incentivos fiscales y subsidios, si bien una proporción elevada considera que estos permanecen sin cambios en la actualidad del sistema, un porcentaje mayoritario calificó este aspecto como peor o mucho peor (54,54%). Es importante recordar que muchas industrias dependen para su financiamiento de los incentivos fiscales, especialmente las más pequeñas y las que se encuentran en fases tempranas de su desarrollo. Una reducción de los incentivos fiscales podría derivar en disminución de la actividad de pequeños emprendedores y afectar los avances del ecosistema de innovación en salud en el país.

El 45,4% no observó cambios en las políticas de apoyo a la innovación, mientras que otro 45% considera que han empeorado y solo el 9% ha sentido una mejora. Esto debería ser tenido en cuenta como un llamado de atención al gobierno, para que no descuide la innovación en salud, y promueva mediante políticas públicas participativas, un mayor impulso a las iniciativas que buscan resolver las dificultades actuales y futuras. Los cambios regulatorios estructurales que el gobierno ha planteado deben estar más sintonizados con los procesos que surgen en el ecosistema y para ello se requiere una actitud más abierta y colaborativa.

Conclusiones.

La percepción positiva es muy baja para casi todas las preguntas realizadas y para la mayoría de los actores consultados. Los anuncios que el gobierno nacional ha hecho desde hace dos años, con respecto a su decisión de hacer una reforma profunda y estructural al sistema, han generado incertidumbre, dudas y pesimismo entre una amplia gama de organizaciones y de personas relacionadas con el ecosistema; incluidos los pacientes y sus agremiaciones.

Es coherente con este contexto la evaluación que hacen algunos emprendedores, sobre la situación del ecosistema y las oportunidades para la innovación. Si bien se observa diversidad de opiniones y alguna disparidad de criterios para evaluar las condiciones vigentes; se puede afirmar que las tendencias son muestran preocupación con lo que ocurre y con lo que podría ocurrir si los cambios anunciados por la reforma se materializan y se ponen en práctica.

Por todo lo anterior, es muy importante que existan análisis permanentes que monitoreen el comportamiento de variables e indicadores que dan cuenta del estado del ecosistema de salud y de la innovación en salud. Este estudio aporta algunos elementos que deberían ser tenidos en cuenta por entidades que apoyan a los emprendedores y por el gobierno que continúa siendo un actor clave para la promoción de la innovación, especialmente en sus etapas iniciales.

Consulta el reporte completo de Pinnos 2024 en: https://pinnos.co/

El desafío del financiamiento del sistema de salud en Colombia

El desafío del financiamiento del sistema de salud en Colombia

El sistema de salud en Colombia está en una situación crítica. A medida que el país enfrenta presiones económicas y sociales crecientes, el financiamiento de la salud se convierte en un desafío que requiere atención urgente y soluciones innovadoras. Aunque los recursos para el sistema de salud provienen de diversas fuentes, como el Presupuesto General de la Nación (PGN) y los aportes individuales y empresariales, las tensiones financieras persisten. La combinación de un crecimiento económico moderado, una demanda creciente de servicios de salud y las ineficiencias sistémicas han expuesto las vulnerabilidades del actual modelo de financiamiento. Uno de los problemas más apremiantes es la falta de un marco fiscal claro y estable para su financiamiento. La intervención de la Corte Constitucional en temas financieros solo confirma la exposición de fragilidad que hoy afronta el sector. Lo cual, nos lleva a cuestionarnos si es suficiente el modelo actual o si necesitamos explorar nuevas fuentes de financiamiento del sistema.

Es claro que los modelos tradicionales han demostrado ser insuficientes para enfrentar los desafíos actuales de la salud en Colombia. Es clave diseñar esquemas que se adapten a las realidades específicas de cada región y que aborden los problemas particulares con los que conviven los actores del ecosistema. Y eso puede implicar algunas variables:

  • Alcance geográfico: Adaptando el financiamiento a las necesidades de cada región.
  • Desafíos específicos de salud: Enfocándose en problemáticas particulares del sistema.
  • Rutas de salud-enfermedad: Ajustando el financiamiento a las etapas del proceso de atención.
  • Innovación en salud: Fomentando la creación y adopción de nuevas tecnologías y prácticas.

Pensar hoy en estos enfoques, es analizar cómo responder a los factores que presionan la sostenibilidad del sistema, como el envejecimiento poblacional, la innovación tecnológica, las ineficiencias en la gestión y las expectativas crecientes de los usuarios.

Esta es una discusión que también se está dando a nivel global, pues los sistemas de salud en todo el mundo se también enfrentan a desafíos financieros derivados de factores demográficos, tecnológicos y de gestión. Pero para abordar estas presiones, algunos se han propuesto varios mecanismos innovadores de financiamiento:

  1. Recursos disponibles según el PIB per cápita: Un modelo inspirado en Costa Rica, donde el financiamiento se ajusta automáticamente según la capacidad económica del país, vinculando los fondos de salud al crecimiento económico.
  2. Envejecimiento poblacional: Implementación de seguros de salud y pensiones a largo plazo, como en Japón, para cubrir los costos asociados al envejecimiento.
  3. Innovación tecnológica: Financiamiento colaborativo público-privado para adquirir y desarrollar nuevas tecnologías de salud, similar a las Alianzas Público-Privadas (APP) en el Reino Unido.
  4. Ineficiencias del sistema: Sistemas de pago por resultado, como el programa Hospital Pay-for-Performance (P4P) en Estados Unidos, que vinculan el financiamiento a la calidad y eficiencia de los servicios prestados.
  5. Expectativas de los usuarios: Plataformas de financiamiento participativo para proyectos específicos, permitiendo a los ciudadanos contribuir directamente a iniciativas de mejora del sistema de salud.
  6. Déficit de talento humano en salud: Financiamiento colaborativo para la educación y retención de personal de salud, como el programa de “Beca de Servicio Público” en Chile.

Las fórmulas, afortunadamente, cada vez son más en el mundo, pero ninguna es completa. Las necesidades territoriales deben seguir en el fondo del diseño de este tipo de políticas y existen prácticas en distintos niveles que están aportando cada vez más al estado del arte. Por ejemplo:

  • Nivel local: Estrategias de crowdfunding comunitarios para financiar proyectos específicos de salud.
  • Nivel regional: Fondos de inversión regionales que reúnen recursos de diversos inversores para financiar proyectos de salud con impacto regional.
  • Nivel nacional: Bonos de impacto social emitidos por el gobierno para financiar proyectos de salud pública.
  • Nivel internacional: Cooperación financiera multilateral, como los préstamos y subvenciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para proyectos con impacto transnacional en Latinoamérica.
  • Nivel global: Fondos globales y alianzas de financiamiento, como el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria.

Por otro lado, el financiamiento debe abarcar todas las etapas del proceso de salud-enfermedad, desde la prevención hasta los cuidados paliativos. Esto puede incluir desde impuestos a productos nocivos para la salud para financiar programas de prevención, hasta bonos de impacto social para financiar tecnologías de diagnóstico en comunidades con acceso limitado, y modelos de pago por suscripción para servicios de salud digital.

Finalmente, el sistema de salud colombiano necesita urgentemente una reforma en su financiamiento, a pesar que hoy el Congreso empezará a debatir varias propuestas de reforma al sistema de salud, parece que los modelos de financiamiento aún no recogen la atención necesaria. La adopción de modelos innovadores es clave para garantizar la sostenibilidad y eficiencia del sistema. En última instancia, es necesario que este asunto evolucione a la par de la discusión sobre los desafíos y oportunidades del sistema de salud, asegurando que este se mantenga fuerte frente a las demandas futuras.