Este es el balance que deja la Comisión Accidental de la Reforma a la Salud en el Congreso

Este es el balance que deja la Comisión Accidental de la Reforma a la Salud en el Congreso

El país conoció hace algunas semanas que, en el desarrollo del debate del proyecto de Ley 339 que pretende reformar el sistema de salud colombiano, se decidió el día 30 de agosto, por parte de la presidencia de la cámara de representantes, conformar una Comisión Accidental que ampliara el debate a este proyecto tan relevante, abriendo de esta forma un espacio de discusión con actores sociales, académicos, gremiales, políticos y de todos los sectores que quisieran aportar sus opiniones y presentar propuestas al articulado que se encuentra en discusión.

La comisión accidental fue convocada por la mesa directiva de la plenaria de la Cámara y se conformó con 23 congresistas, con representación de todas las tendencias políticas que allí se encuentran. La finalidad de la comisión accidental, según se observa en la proposición aprobada por la mesa directiva, era: “…la concertación de un texto que será el resultado de la elaboración de las mesas de diálogo nacional que estarán abiertas a la participación ciudadana, política, organizaciones del sector y demás interesados…”

Entre el 25 y el 27 de septiembre pasados, esta comisión convocó a 5 mesas de diálogo nacional. Las mesas y sus temáticas fueron:

  1. Gestoras y ADRES
  2. Disposiciones generales y transitorias
  3. Políticas y régimen laboral
  4. Sistema de información, participación social e IVC
  5. Modelo de salud, organización del sistema e ISE.

Cada mesa tenía una orientación a una parte específica del texto del proyecto de Ley, abarcando algunos títulos y capítulos en los que las temáticas están desarrolladas.

Posterior a las reuniones de las 5 mesas temáticas, la comisión accidental se reunión entre el miércoles 27 de septiembre en la tarde y el lunes 2 de octubre, para revisar los aportes recogidos en las mesas y presentar el informe final de actividades que fue publicado el pasado martes 3 de octubre.

En este informe se resumen de forma amplia y sistemática los aportes de los participantes de cada una de las mesas técnicas, incluyendo además de su nombre, la representación de entidades o grupos de ciudadanos que cada uno de ellos ejercía.  El informe también expone las principales decisiones a las que llegó. Entre estas decisiones se encuentran los puntos en los que la comisión logró acuerdos, aquellos artículos del proyecto en los que hubo disensos y los que por alguna u otra razón, no fueron abordados por la comisión accidental.

Los temas en los que se lograron acuerdos fueron:

  • Política farmacéutica, de investigación y formación y régimen laboral (mesa 3, Títulos VIII, IX y X)
  • Sistema de información, participación social e IVC (mesa 4, Títulos V, VI, VII y VIII)
  • Gestoras y ADRES (mesa 1, artículos 55-68, 70, 72-75 del título IV)
  • Modelo de salud, Organización del sistema e ISE (mesa 5, artículos 4-8, 10, 11, 15-17 y 21 del título II)

Los temas en los que hubo disenso fueron:

  • Gestoras y ADRES, artículos 50 y 53 del título III; artículos 63,69 y 71 del título IV
  • Modelo de salud, organización del sistema e ISE, artículos 9, 12, 13, 14 y 31 del título II.

Los artículos y títulos no abordados fueron:

  • 113 a 119 del título XI, relacionados con la IVC y las funciones de la Supersalud
  • 18, 19, 20, 22, 23, 24, 25, 26 y 27 del Título II.
  • 28, 29, 30, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39, 40, 41, 42, 43, 44, 45, 46 del Título II, ni el Título I.

La representante ponente Martha Alfonso informó a los medios, que no hubo cambios sustanciales en el articulado que continúa su discusión desde hoy, 5 de octubre en la Cámara.

Entre los puntos más destacables están los que se relacionan con la naturaleza y funciones de las EPS. En el articulado se dispuso que las EPS continúen sus actividades hasta por 2 años, siempre que cumplan unas condiciones mínimas que el gobierno dispondrá en el periodo de transición. Luego de este plazo, tendrán la opción de transformarse en “Gestoras de Salud y Vida”. Esta transformación también estará sujeta al cumplimiento de requisitos y a la voluntad de las propias EPS para hacerlo.

Las nuevas Gestoras tendrán funciones de organización de la red de CAPS, en el marco de las Redes Integradas RIISS, lo anterior en el marco de los lineamientos de la definición de territorios en salud y haciendo uso eficiente de la infraestructura ya existente en las respectivas zonas. De igual manera se comprometerán a cumplir los requisitos de habilitación que emita el Ministerio.

Durante el periodo de transición, las EPS serán responsables, bajo verificación del ministerio y la Superintendencia, del saneamiento de sus pasivos y de garantizar el pago total de todas las deudas existentes con la red de prestadores y demás empresas con las que tengan vínculos contractuales.

Otro aspecto de relieve es la eliminación del artículo 96 que disponía la generación de la Política de medicamentos, dispositivos y tecnologías en salud. Se le recomienda al MinSalud que desarrolle lo dispuesto en la Ley Estatutaria en esta materia, generando y emitiendo la reglamentación correspondiente.

Es interesante que una de las representantes que promovió la conformación de la comisión accidental, Julia Miranda, radicó un texto que se anexó al informe final. Allí la representante recalca las coincidencias que logró la comisión, enfocando en las funciones que deben conservar las EPS en la gestión del riesgo en salud y garantizando la transparencia en el flujo de recursos. También señaló la importancia del saneamiento contable y de fortalecer el talento humano en salud. Otros puntos de consenso que mencionó en la parte final del informe son, la importancia de fortalecer el sistema de información, aclarar las acciones de referencia y contrarreferencia y la libre elección.

Así mismo la representante Miranda señaló aspectos que no lograron consenso o que a su juicio, no fueron acogidos por las mesas de discusión en el marco de la comisión: algunos relacionados con las funciones de las EPS y de las futuras Gestoras de salud y vida, entre ellas las que podrían asumir los CAPS y otras IPS e ISE. Lo mismo ocurrió con los asuntos de la conformación y contratación de las RIISS, aunque se avanzó en la claridad sobre los temas de habilitación, autorización y coordinación.

La representante también alertó sobre la poca claridad en el modelo de aseguramiento y los modelos diferenciales para distintas zonas del país, sobre la necesidad de implementar subsidio a la oferta en los lugares donde la demanda es insuficiente y, finalmente llama la atención acerca del cálculo de la UPC y del régimen de transición y los costos que acarreará la reforma.

La representante Jennifer Pedraza, quien ha hecho oposición al proyecto, expresó que hubo avances y acuerdos en la comisión sobre temas relacionados con el giro directo por la ADRES, la prohibición de integración vertical en los niveles especializados, el énfasis en la atención primaria y la dignificación del talento humano en salud. Contrastó estos acuerdos con los puntos sin consenso entre los que mencionó los procesos de financiación, la dispersión de responsabilidades en distintos actores del sistema, las carencias en las capacidades técnicas de la ADRES para asumir funciones que se le están asignando y el porcentaje de la UPC que se asignará para gastos administrativos de las EPS, entre otros.

Contrastan algunas de estas declaraciones con otras que manifiestan su desacuerdo con los resultados de las mesas técnicas y de la comisión en general. Pacientes Colombia, organización que agrupa a voceros, líderes y representantes de pacientes de todas las regiones del país, ha expresado su preocupación por el trámite que lleva el proyecto de Ley y ha presentado hoy 4 de octubre, una petición en contra de la reforma porque no resuelve los problemas de fondo del sistema, en cuanto a sostenibilidad y oportunidad de la atención. En igual sentido se han expresado líderes y expertos que no reconocen avances profundos en el texto de la reforma, luego de las discusiones realizadas y además que la comisión escuchó algunos actores pro-reforma y prestó poca o ninguna atención a quienes presentaron reparos y propusieron cambios estructurales.

La representante Cathy Juvinao, por ejemplo, manifestó su desacuerdo con el informe de la comisión y además que se citara a plenaria al día siguiente sin haber dado el tiempo necesario para su análisis y preparar la discusión de forma adecuada. Consideró en su cuenta de X que el proyecto sería “pupitreado” lo cual ha sido criticado en el pasado por los partidos que hoy hacen parte de la bancada de gobierno.

En el mismo sentido fue la declaración del representante Andrés Forero, quien no observó cambios de fondo derivados de la comisión accidental y que los ajustes fueron solo “cosméticos”. Alertó sobre el riesgo de estatización del sistema de salud y del agotamiento temprano de recursos para la atención en salud. Todo esto acompañado del riesgo de aumentar la corrupción.

Aunque algunos sectores reconocen los aportes para robustecer el proyecto de Ley y la importancia de haber convocado la comisión con sus mesas técnicas, es claro que era un paso necesario, aunque no suficiente para que el proyecto despejara las dudas y las incertidumbres que ha generado en gran parte del país y de los actores del sistema de salud. Se espera que en lo que queda de su trámite legislativo se corrijan las deficiencias persistentes y se resuelvan las inquietudes que todavía contiene el articulado.

Por Alejandro Gómez – Coordinador Académico de INNOS

Estos fueron los aportes de INNOS a la Comisión Accidental de la Reforma a la Salud

Estos fueron los aportes de INNOS a la Comisión Accidental de la Reforma a la Salud

La Cámara de Representantes citó para los días 25, 26 y 27 de septiembre a la conformación de las mesas de diálogo con miras a debatir y enriquecer el articulado del proyecto de Ley 339 que cursa actualmente en esa corporación. El equipo de INNOS ha elaborado un análisis riguroso sobre los temas más relevantes que se plantearon para el debate y para ello, ha elaborado tres documentos que se enfocan en la Política de CTI para la salud, la formación del talento humano y los sistemas de información en salud.

Cada uno de estos documentos fue enviado a los organizadores de las mesas de diálogo pero, lamentablemente, por asuntos de agenda, no se presentaron ante los asistentes. No obstante, el equipo de INNOS considera que es importante presentarlos a quienes están interesados en el trámite de la Ley, dada la importancia que esta discusión tiene para el presente y el futuro de la salud en el país.

Sobre Política de CTI en Salud

El artículo 95 de la Reforma a la Salud en Colombia propone la formulación de una Política Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación en Salud cada diez años. Esta política será financiada con recursos del Fondo de Innovación y Sostenibilidad (FIS) y otras fuentes regionales y del sistema general de regalías, y se orientará a prioridades acordadas por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias) y el Ministerio de Salud y Protección Social (Minsalud). Es importante recordar que la Ley 1751 también dispuso que el gobierno nacional desarrolle esta política de CTI para salud.

El artículo en el proyecto de reforma es un paso importante para fortalecer la CTI en salud en Colombia. Sin embargo, es necesario fortalecerlo para que adopte las tendencias actuales en CTI en salud.

En primer lugar, la política debe reconocer que la innovación es un elemento clave para responder a los desafíos de salud. Estos desafíos incluyen la creciente prevalencia de enfermedades crónicas, el envejecimiento de la población y la aparición de nuevas enfermedades. La innovación puede ayudar a desarrollar nuevos tratamientos, diagnósticos y vacunas para abordar estos desafíos, entre otros. En segundo lugar, la política debe reconocer que la innovación en salud parte de tres pilares: ciencia e investigación, uso de tecnologías de la información y de innovación social. La ciencia e investigación es fundamental para generar nuevo conocimiento. El uso de tecnologías de la información puede ayudar a mejorar la eficiencia y la calidad de la atención. La innovación social puede ayudar a transformar los mecanismos de relacionamiento y las dinámicas de los actores del sistema de salud. En tercer lugar, la política debe promover un enfoque de innovación orientada por misiones. Este enfoque consiste en establecer objetivos ambiciosos y a largo plazo para la CTI en salud. Las misiones pueden ayudar a movilizar recursos y a generar colaboración entre los diferentes actores del ecosistema de innovación. En cuarto lugar, la política debe integrarse con otras iniciativas del gobierno, como la política de reindustrialización en salud. Esta integración puede ayudar a generar sinergias y a optimizar el uso de recursos. En quinto lugar, la política debe atraer recursos de inversión privados. Los fondos públicos son insuficientes para abordar los desafíos de la CTI en salud. La política debe establecer condiciones apropiadas para atraer inversión privada, como estabilidad regulatoria, tributaria y comercial.

Por otro lado, la política debe promover la protección de la propiedad intelectual. La protección de la propiedad intelectual es fundamental para incentivar la innovación.En séptimo lugar, la política debe estar acompañada de una estrategia de relacionamiento y diplomacia de la CTI. Esta estrategia puede ayudar a Colombia a insertarse en el ecosistema global de innovación en salud. En octavo lugar, la política debe ser diseñada e implementada por un equipo interdisciplinario que incluya a representantes de MinCiencias, MinSalud, MinComercio, MinTIC y MinEducación.

Desde el Tanque de Pensamiento INNOS, consideramos que esta política debería ser un elemento clave para la reforma y debería incorporar las tendencias actuales en ciencia, tecnología e innovación en salud. Los países con ecosistemas de CTI en salud más dinámicos y exitosos han adoptado estas tendencias.Por lo tanto, se recomienda fortalecer el artículo 95 de la reforma a la salud para que adopte estas recomendaciones. Este fortalecimiento contribuiría a mejorar la CTI en salud en Colombia y a responder a los desafíos de salud, del sistema de salud y del desarrollo de la industria de tecnologías sanitarias.

Sobre Formación de Talento Humano

La reforma a la salud en Colombia debe fortalecer su política de formación de talento humano en salud

Desde INNOS, consideramos que la Reforma a la Salud en Colombia presenta una oportunidad única para abordar los desafíos actuales y futuros del sector. En particular, los artículos 103 y 104, que tratan sobre la “Política de Formación de Talento Humano en salud” y la “Política de Formación y Educación Superior en Salud” respectivamente, son fundamentales para esta tarea. Sin embargo, dada la redundancia temática entre ambos, recomendamos su fusión para una mayor coherencia y eficacia.

Esta política unificada sería clave para resolver los desafíos en cantidad, calidad, distribución y habilidades del talento humano en salud. No solo ayudaría a cerrar los déficit y desigualdades de acceso actuales, sino que también permitiría contar con un talento humano capaz de adaptarse a los cambios acelerados en los sistemas de salud en el mundo, impulsados por los avances en innovación en salud.

Los propósitos de la reforma buscan mejorar la cobertura, la calidad y la eficiencia del sistema de salud. En este contexto, la formación de talento humano en salud (TFS) juega un papel fundamental para garantizar que el sistema cuente con los profesionales necesarios para satisfacer las necesidades de la población.

Recomendaciones

En primer lugar, se recomienda fusionar los dos artículos en uno solo. Los dos artículos son redundantes en los temas que ambos tratan. La fusión de los dos artículos facilitaría la implementación de la política y permitiría un enfoque más integral de la TFS. En segundo lugar, se recomienda que la política haga referencia a todas las disciplinas de salud. La política debe abordar las necesidades de formación de todos los profesionales de la salud, incluidos los médicos, los odontólogos, los enfermeros, los terapeutas, los técnicos y los auxiliares. En tercer lugar, se recomienda que la política favorezca la expansión de cupos, en particular en especialidades y segundas especialidades en medicina y que también se amplíe el acceso a especialidades de otras profesiones de salud. La expansión de cupos es necesaria para cerrar los déficit históricos en estas áreas. En cuarto lugar, se recomienda que la política promueva la incorporación de habilidades en todas las disciplinas para desempeñarse en entornos de salud digital y de trabajar en equipos interdisciplinarios. La innovación en salud está transformando el sector de la salud. La política debe preparar a los profesionales de la salud para trabajar en estos nuevos entornos. En quinto lugar, se recomienda que la política promueva un especial énfasis en las habilidades de promoción, prevención y predicción en salud por parte de todas las disciplinas. La promoción, la prevención y la predicción son fundamentales para mejorar la salud de la población.

En sexto lugar, se recomienda que se promueva la equidad en el acceso a los cupos de formación en centros hospitalarios públicos o privados. El artículo 106 de la reforma a la salud otorga preferencia a estudiantes de universidades públicas en los hospitales públicos. Esta disposición es discriminatoria y no contribuye a la equidad en el acceso a la formación de TFS. En séptimo lugar, se recomienda fomentar la creación de programas en las disciplinas emergentes en salud en el mundo, en particular las que implican el uso de tecnologías de la información en salud. La tecnología está transformando el sector de la salud. La política debe preparar a los profesionales de la salud para trabajar en estos nuevos ámbitos. En octavo lugar, se recomienda que se expandan de inmediato cupos para servicio social obligatorio (rurales) en el país en todas las disciplinas de salud. La falta de profesionales de la salud en las zonas rurales y dispersas es un problema importante en Colombia. La expansión de cupos contribuiría a mejorar el acceso a la salud en estas zonas.

En noveno lugar, se recomienda crear incentivos para la atracción de estos profesionales a los entornos regionales. Los profesionales de la salud que se forman en el sistema público y privado suelen emigrar a las grandes ciudades en busca de mejores oportunidades laborales. La creación de incentivos para la atracción de estos profesionales a los entornos regionales contribuiría a mejorar la distribución del talento humano de la salud en el país.

Conclusiones

La formación de talento humano en salud es un elemento clave para el éxito de la reforma a la salud en Colombia. El fortalecimiento de la política de TFS en Colombia contribuiría a mejorar la cobertura, la calidad y la eficiencia del sistema de salud.

Las reformas en los procesos de formación del talento humano en salud en el país, deben ser concertadas con el Ministerio de Educación Nacional, rector del sistema educativo, así como con las instituciones educativas (IES), los centros de formación técnica y tecnológica y todo el conjunto de actores relacionados.

Las recomendaciones presentadas en este ensayo están alineadas con las tendencias actuales en TFS y con los desafíos del sistema de salud. La implementación de estas recomendaciones contribuirá a que Colombia cuente con un sistema de TFS más robusto y sostenible.

Sobre Sistemas de Información en Salud

La reforma a la salud en Colombia y el Sistema Público Unificado e Interoperable de Información en Salud (SPUIS)

La reforma a la salud en Colombia, específicamente el Título V, busca crear un Sistema Público Unificado e Interoperable de Información en Salud (SPUIS) para facilitar la toma de decisiones en todos los niveles del sistema de salud. El SPUIS es una iniciativa ambiciosa que tiene el potencial de transformar el sistema de salud colombiano, pero es importante que se implemente de manera efectiva para lograr sus objetivos.

Puntos a resaltar

  • El tiempo estimado de un año para el desarrollo del sistema es ambicioso y no parece haberse validado en su factibilidad. El desarrollo de un sistema de información de salud de esta magnitud es un proceso complejo que requiere la participación de múltiples actores y la coordinación de diferentes instancias. Es importante que el Ministerio de Salud y Protección Social realice una evaluación exhaustiva del estado actual de los sistemas de información en salud en Colombia para determinar un cronograma realista para la implementación del SPUIS. También se debe tener en cuenta que este desarrollo exige una inversión significativa en recursos humanos y tecnológicos que debe ser clara en sus fuentes y sostenible en el tiempo.
  • Es necesario asegurar la privacidad y seguridad de los datos personales e individuales de salud y de contexto de los usuarios. El SPUIS almacenará información confidencial sobre la salud de los colombianos, por lo que es fundamental que se implementen las medidas necesarias para proteger la privacidad y seguridad de estos datos. El Ministerio de Salud y Protección Social debe trabajar con expertos en seguridad de la información para desarrollar un marco robusto de protección de datos para el SPUIS, que acoja y desarrolle los parámetros internacionales de seguridad de la información para que el sistema cumpla los propósitos que buscan con su implementación.
  • Es importante partir de los desarrollos que actualmente existen en las EPS que más han avanzado sobre este proceso así como de redes de IPS que tienen desarrollos similares. Colombia ya cuenta con algunos sistemas de información en salud que podrían servir como base para el SPUIS. El Ministerio de Salud y Protección Social debe evaluar estos sistemas y determinar cómo pueden ser integrados al SPUIS.
  • Es importante que desde el inicio el sistema contemple una capa destinada al uso de la data para fines de investigación con datos del mundo real y para la identificación de necesidades de investigación e innovación para responder a desafíos actuales y emergentes como los que pueden resultar de nuevas epidemias o pandemias. El SPUIS tiene el potencial de generar datos valiosos para la investigación en salud. Es importante que el sistema se diseñe desde el inicio para facilitar el uso de estos datos para fines de investigación, guardando siempre la confidencialidad y la protección de información privada.
  • El sistema también debe ser la columna vertebral para la planeación, control y flujo de recursos financieros del sistema con un enfoque de transparencia, analítica, predicción y ajuste a las variables que se requieran para asegurar bases sólidas para la toma de decisiones en relación al financiamiento del sistema, superando así los vacíos que actualmente se presentan en relación al conocimiento de la situación financiera del sistema. El SPUIS puede ser una herramienta valiosa para mejorar la gestión financiera del sistema de salud. El sistema debe ser diseñado para recopilar información sobre los costos de los servicios de salud, la utilización de los servicios y los resultados de la atención. Esta información puede ser utilizada para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad del sistema de salud.

Conclusiones

El SPUIS es una iniciativa importante que tiene el potencial de transformar el sistema de salud colombiano. Es importante que se implemente de manera efectiva para lograr sus objetivos. El Ministerio de Salud y Protección Social debe tomar en cuenta los puntos a resaltar para garantizar que el SPUIS se desarrolle y se implemente de manera exitosa.

Recomendaciones adicionales

Además de los puntos a resaltar mencionados anteriormente, se recomienda que el SPUIS tenga en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Integración con sistemas de información internacionales. El SPUIS debe ser compatible con sistemas de información internacionales para facilitar el intercambio de información y la colaboración con otros países.
  2. Capacitación y sensibilización. Es importante capacitar a los actores del sistema de salud sobre el SPUIS y sus beneficios. También es importante sensibilizar a la población sobre la importancia de la privacidad y seguridad de los datos de salud.
  3. Mecanismos de monitoreo y evaluación. Es importante establecer mecanismos de monitoreo y evaluación para garantizar que el SPUIS cumpla con sus objetivos.

La implementación exitosa del SPUIS requiere el compromiso de todos los actores del sistema de salud. De igual forma, es necesario coordinar con el Ministerio de las TIC su desarrollo en el marco del Plan nacional de conectividad rural para fortalecer la atención primaria en zonas rurales y alejadas de los centros urbanos. El Ministerio de Salud y Protección Social será responsable de diseñar, desarrollar e integrar el SPUIS y garantizar su funcionamiento con calidad y fluidez. Contar también con los avances conseguidos por todos los actores del sistema de salud a lo largo de estos años, para aprovechar esta experiencia y conocimientos ya adquiridos.

El Ministerio de Salud y Protección Social debe liderar este esfuerzo para garantizar que el SPUIS sea una herramienta efectiva para mejorar la salud de los colombianos.


Descargue el documento completo de recomendaciones en: https://inos.ateneo.co/publicacion/Aportes de INNOS.pdf

Aportes de INNOS a la Comisión Accidental para las mesas de diálogo sobre el proyecto 339 de reforma al sistema de salud.

Aportes de INNOS a la Comisión Accidental para las mesas de diálogo sobre el proyecto 339 de reforma al sistema de salud.

Reseña: La Cámara de Representantes citó para los días 25, 26 y 27 de septiembre a la conformación de las mesas de diálogo con miras a debatir y enriquecer el articulado del proyecto de Ley 339 que cursa actualmente en esa corporación. El equipo de INNOS ha elaborado un análisis riguroso sobre los temas más relevantes que se plantearon para el debate y para ello, ha elaborado tres documentos que se enfocan en la Política de CTI para la salud, la formación del talento humano y los sistemas de información en salud.

Autor: INNOS.

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Fuente: Innos.co

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Implicaciones del decreto 1270 para el sistema de salud en la Guajira: ¿Apunta el gobierno en la dirección correcta?

Implicaciones del decreto 1270 para el sistema de salud en la Guajira: ¿Apunta el gobierno en la dirección correcta?

Hace un mes el gobierno de Gustavo Petro emitió el Decreto 1085 mediante el cual se declaró el “Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica” en el departamento de La Guajira. En su momento, presentamos algunas reflexiones sobre las implicaciones jurídicas de este decreto, y sobre sus relaciones con el proyecto de reforma al sistema de salud que cursa en el Congreso.

El decreto 1085 vuelve a ser relevante debido a que el gobierno emitió recientemente un nuevo decreto, el 1270, por medio del cual adopta medidas “en materia de salud en el marco del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica” en La Guajira. Este nuevo decreto presenta una serie de disposiciones en materia de salud que merecen ser revisadas, en tanto establece cambios sustanciales en la manera como opera el sistema de salud en el departamento. Además, es importante destacar que el decreto 1270 va en la misma dirección que propone el proyecto de ley de reforma que cursa en la Cámara de Representantes. Por esta razón, es conveniente realizar un breve análisis de sus alcances y consecuencias potenciales.

En primer lugar, como se ha discutido en las últimas semanas, no está claro que las situaciones presentadas en el decreto 1085 para justificar la declaración de emergencia sean eventos nuevos o recientes en su ocurrencia. Por el contrario, muchas de las problemáticas descritas son el resultado de carencias estructurales, las cuales se conocen desde hace varios años. Por ejemplo, se menciona la escasez de agua potable, la crisis alimentaria, los efectos del cambio climático, la crisis energética, el bajo nivel de acceso a servicios de salud, la baja cobertura en educación y otros problemas de índole social, económico y político. Sin embargo, no está claro que estas problemáticas estructurales constituyan razones suficientes para decretar el estado de emergencia en los términos que lo establece el artículo 215 de la Constitución y tampoco se soporta cuáles han sido las acciones emprendidas por el gobierno nacional y departamental en este primero año, su impacto y dificultades que eventualmente evidenciaran que pese medidas ‘técnicamente acertadas y diligentemente ejecutadas’ ha sido imposible revertir el deterioro progresivo de las condiciones de salud que el mismo decreto expone.

De hecho, una de las cuestiones que más genera incertidumbre es la posibilidad de que el decreto no supere el control de constitucionalidad. En ese caso, las acciones emprendidas en virtud del decreto podrían quedar sin base legal, lo que agravaría las problemáticas que actualmente enfrenta el departamento. La declaratoria de inconstitucionalidad solo contribuiría a disminuir la credibilidad del gobierno y a aumentar la desconfianza y el descontento entre la población y los actores involucrados.

En segundo lugar, es importante destacar que el decreto 1270 plantea cambios profundos en la forma en que opera el sistema de salud en el departamento, así como en las relaciones entre sus actores. Esta situación genera enormes interrogantes, ya que no está claro hasta qué punto un decreto de emergencia tiene la capacidad de modificar acuerdos institucionales y normativos establecidos por leyes de mayor rango.

Incluso se puede afirmar que el decreto 1270 parece derogar muchas de las disposiciones que actualmente rigen el sistema de salud en La Guajira y en el país. Esto suscita preocupación sobre las implicaciones legales del decreto y su coherencia con el marco jurídico existente.

Por un lado, el decreto 1270 propone un cambio en la estrategia de gestión en salud, pasando de un modelo de aseguramiento poblacional a un modelo territorial. Esta transición implica adaptar a todos los actores del sistema en el departamento a un esquema distinto al que opera en el resto del país, lo que puede generar ciertos traumatismos y, en última instancia, afectar a la población más vulnerable. Bajo este nuevo modelo, desaparece la lógica del aseguramiento individual, lo cual supone la redefinición de las normas que orientan a los diversos actores. Por ejemplo, no es claro si la financiación de los servicios se hará a través de la UPC o si se recurrirá a un modelo distinto como el de subsidio a la oferta o el de presupuestos históricos. En este mismo sentido es natural que ya surja la preocupación por la suficiencia de los recursos que se asignarían, sus fuentes, y su manejo vía contratación directa, en un año electoral en un entorno de incertidumbre sobre el manejo de recursos públicos, en particular en periodos electorales.

Otro de los aspectos que resultan poco claros en el decreto son las funciones de los distintos actores bajo la nueva organización del sistema de salud. Aunque se menciona que el Ministerio de Salud y Protección Social ejercerá la dirección y coordinación del sector en La Guajira, en articulación con la Secretaría de Salud del Departamento, las secretarías de salud municipales y la participación de las Autoridades Tradicionales de los pueblos indígenas, no se especifica de manera explícita quiénes serán responsables de la gestión del riesgo en salud y del riesgo financiero.

En el esquema propuesto, se intuye que las EPS podrían convertirse en prestadores de servicios de salud, ya que se refuerza el giro directo a través de la ADRES, pero no está claro quién asumirá las otras funciones que actualmente recaen en estas entidades, como el control del gasto, la conformación de redes de servicio y la representación del usuario, entre otras.

El decreto también destaca algunos elementos relevantes, como la implementación de equipos extramurales interdisciplinarios, el fortalecimiento de los centros de atención primaria y la promoción de un sistema intercultural que atienda las necesidades de una población cultural y étnicamente diversa. Estas medidas son importantes y pueden ayudar a abordar algunos problemas relacionados con la falta de acceso a servicios de salud. Sin embargo, no se comprende cómo estas medidas pueden resolver problemas históricos como la escasez de agua potable, la falta de saneamiento básico, el aislamiento geográfico o la precariedad de los servicios educativos. Tampoco queda claro por qué se necesita una reforma profunda del sistema de salud para implementar medidas que ya funcionan en otras regiones del país.

Sería lamentable que las intenciones del gobierno para mitigar la situación en La Guajira terminaran agravándola. Implementar un modelo de atención particular que opere bajo una lógica distinta a la del resto del país podría reforzar el aislamiento del departamento y, por ende, empeorar la difícil situación que motivó el decreto de emergencia.

Es cierto que garantizar el acceso a los servicios de salud, aumentar la oferta de talento humano, y mejorar la infraestructura son objetivos esenciales. Sin embargo, esto debe llevarse a cabo en consenso con todos los actores y en coherencia con el sistema de salud que opera en el resto del país. Es importante comprender que los problemas que enfrenta La Guajira actualmente no son responsabilidad exclusiva del sistema de salud y sus actores, sino que tienen raíces más profundas.

El sistema de salud es solo uno de los elementos en un complejo entramado de instituciones y actores que influyen en la situación de La Guajira. Para lograr un cambio significativo y sostenible, es necesario abordar las causas subyacentes de los problemas sociales, económicos y políticos que afectan a la región, en colaboración con diferentes sectores y comunidades.

Siempre es necesario recordar que, en cualquier escenario que afecte la salud y calidad de vida de colombianos como se expone en el decreto, debe resultar clave evaluar las alternativas que habiliten, aceleren y articulen el siempre presente compromiso de todos los actores del sistema de salud y muchos otros que, sin duda, bajo un liderazgo adecuado estarían en disposición inmediata de articular esfuerzos ante esta o cualquier emergencia de salud.