En el marco del 31° Congreso Institucional de Investigación de la Universidad El Bosque, celebrado durante el Festival CTeI Reconocernos 2025, el Lab IAx abrió un espacio para reflexionar sobre el papel que juegan los datos, la inteligencia artificial y la genómica en la transformación de la investigación clínica. La charla, titulada “AWS Genómica e Inteligencia Artificial: nuevas fronteras de la investigación clínica”, estuvo a cargo de Gustavo Martínez Casanova, Healthcare Specialist for LATAM en Amazon Web Services (AWS), y reunió a grupos de ciencias de la salud y áreas clínicas de la Universidad.
La conversación abordó un desafío urgente: ¿cómo aprovechar la información que generamos para impulsar modelos de salud más precisos, eficientes y equitativos? Según Martínez, el paciente del futuro no puede ser un receptor pasivo, sino protagonista activo de su cuidado. Sin embargo, los altos costos, la fragmentación de los sistemas y la repetición innecesaria de exámenes siguen limitando la sostenibilidad de los modelos actuales. A esto se suma una brecha crítica en los datos genómico, ya que, la mayoría proviene de Europa y Estados Unidos, lo que subraya la necesidad de generar datos propios que respondan a las realidades sociales, ambientales y genéticas de América Latina.
El panel introdujo también el concepto de medicina profunda (deep medicine), que exige integrar múltiples capas de información —biológica, clínica, tecnológica y social— para ofrecer un abordaje más personalizado y predictivo. Esta transición enfrenta tres grandes retos:
Interoperabilidad real para conectar datos hoy atrapados en silos.
Seguridad robusta que garantice la protección de la información y el cumplimiento normativo.
Acceso equitativo para que la innovación tecnológica no amplíe las brechas en salud.
Las plataformas de AWS, como HealthLake y Omics, abren nuevas posibilidades para analizar datos genómicos a gran escala, descentralizar ensayos clínicos y acelerar el desarrollo de medicamentos. Sin embargo, la tecnología por sí sola no es suficiente, se requiere un marco de colaboración interdisciplinaria entre médicos, ingenieros, bioinformáticos, reguladores y líderes del sistema de salud para convertir los datos en conocimiento accionable.
La inteligencia artificial (IA) aparece como un habilitador clave para el futuro de la investigación clínica. Desde la interpretación de imágenes médicas hasta la generación automatizada de reportes, la IA y el aprendizaje automático permiten ganar precisión, eficiencia y escalabilidad. No obstante, el avance trae consigo desafíos éticos y regulatorios, como la protección de datos sensibles, la ciberseguridad —en un panorama donde los ciberataques al sector salud aumentaron un 60% interanual a nivel global— y la necesidad de marcos normativos claros, como el Habeas Data en Colombia.
Para INNOS, estos espacios son esenciales para impulsar la conversación pública sobre el ecosistema de innovación en salud y traducirla en impacto real. Nuestro propósito es producir conocimiento que incida en las políticas públicas y crear encuentros que conecten a la academia, la industria, el gobierno y la sociedad civil. La charla evidenció que la convergencia entre inteligencia artificial, genómica y datos transforma la investigación científica y abre nuevas oportunidades para garantizar un acceso equitativo a la salud, avanzar hacia una prevención más personalizada y fortalecer la sostenibilidad de los sistemas de atención en Colombia y América Latina.
La salud del futuro no se construye únicamente con tecnología, sino con la capacidad de convertir datos en decisiones y decisiones en equidad. El reto está en transformar la información en impacto real, generando sistemas más humanos, eficientes y sostenibles.
¿Son útiles las nuevas tecnologías en la prevención de enfermedades graves?, ¿Cuáles son las prioridades para Colombia en prevención y diagnóstico temprano en los próximos 4 años?.
Siempre que hablamos de prevención de enfermedades, de diagnóstico precoz y de promoción de la salud, encontramos personas que están a favor de invertir en medios y tecnologías para fortalecer estas acciones, pero también quienes no están de acuerdo y dudan de su eficacia, así como de su sostenibilidad. No obstante, la prevención y el diagnóstico en fases iniciales han sido probados durante décadas y hacen parte de las estrategias más valiosas de los sistemas de salud en la actualidad. En este episodio exploramos con dos expertos, algunos de los aspectos más relevantes de la relación entre las nuevas tecnologías y las acciones preventivas.
En esta conversación, Álvaro Puerto quien es presidente y cofundador de SIES Salud, nos recalcó que los avances actuales son muy prometedores y que ya se aplican algunos en el país, en la prevención y personalización de la medicina, con el uso de las tecnologías de la cuarta revolución industrial. De esta forma se cuenta con avances en nuevas soluciones pasivas y con aplicaciones para identificación de riesgos en la vida diaria, aprovechando la oferta de dispositivos portátiles y de uso en el hogar. Dentro de los mayores avances están los de la medicina de precisión, con análisis de genómica y personalización de tratamientos. Según nos dijo, esto va a cambiar pronto las guías de práctica clínica haciendo una prescripción mucho más específica y calculada de lo que requiere cada paciente en cada situación clínica.
¿Qué pasa con los costos y beneficios de invertir en prevención?.
Aunque es conocido el efecto positivo de la prevención de enfermedades y de la promoción de la salud, como conjuntos de acciones e intervenciones orientadas a evitar la aparición de patologías graves, así como a limitar sus potenciales consecuencias sobre la morbilidad y la mortalidad; la aplicación de estas acciones no siempre está suficientemente evaluada y documentada en cuanto a la relación costo-beneficio.
Por ello le preguntamos a una experta, la emprendedora e innovadora en este campo de la prevención y el diagnóstico, Laura Velásquez, cofundadora de Arkangel AI, quien nos dijo que los datos recientes conocidos, reafirman que el retorno de la inversión en prevención está muy bien calculado y que, en general, es de tres veces a favor de la prevención. Esto significa que por cada peso o por cada dólar invertido en prevención se pueden recuperar alrededor de 3 en tratamientos y en otros costos para los sistemas de salud.
Allí también coincide Álvaro Puerto, quien además subraya que en todos los sistemas de salud hay problemas de sostenibilidad porque la pirámide poblacional ha venido cambiando y esto supone nuevos retos con poblaciones de mayor edad y más enfermedades crónicas. Para ello él propone avanzar en modelos innovadores de gestión que reduzcan los costos de atención, mediante el control de ineficiencias y desperdicios y revisión de las rutas de atención, haciendo un uso más racional de los recursos como medicamentos y dispositivos médicos.
Según se concluye de la experiencia de estos dos expertos, un paciente diagnosticado de manera oportuna, atendido de manera oportuna y con un control adecuado de la enfermedad y del riesgo, evita hospitalizaciones y complicaciones, así como reduce la saturación de servicios de urgencias, que, en muchos casos, es evitable.
¿Hacia dónde debería ir Colombia en este campo?
Nuestros invitados aportaron ideas muy relevantes para el futuro cercano del país en cuanto a la innovación en promoción y diagnóstico temprano. Por ejemplo, Laura Velásquez, señaló que en el país y, de cierta manera en el contexto internacional, existen desafíos, aunque también oportunidades para el avance de las tecnologías en diagnóstico y prevención, entre ellos resaltó:
El avance de la IA para organizar y analizar un enorme volumen de datos no estructurados de los servicios y sistemas de salud. Su aplicación sistemática permitirá, entre otras ventajas, la identificación de pacientes con alto riesgo de enfermedades, a partir de técnicas avanzadas de analítica de información, antes de que ocurran los primeros síntomas.
Un gran reto es la resistencia a la innovación que ocurre cuando hay cambios profundos como los que plantean las nuevas tecnologías. El país debe avanzar en capacitación y con información más clara para evitar un rechazo al avance tecnológico.
Más investigación propia en asocio con universidades y centros de innovación para entender problemas locales específicos antes de adoptar tecnologías sin un criterio claro.
La experiencia de Álvaro Puerto Valencia nos habla de avances muy importantes en el diagnóstico temprano en algunas zonas del país en las que han logrado mantener coberturas altas, mediante la adopción de varias tecnologías, como pruebas rápidas de diagnóstico, que ya se vienen aplicando incluso en contextos extramurales y en zonas de difícil acceso. Así mismo hay avances y posibilidades de fortalecer el registro de datos para generación de alertas y construir una clasificación de riesgo anticipadamente, de esta forma se caracteriza la población y se segmentan los grupos de mayor riesgo.
En conclusión, los expertos son optimistas en cuanto al avance de las estrategias y acciones de prevención y diagnóstico temprano en el país, contando con la adopción y desarrollo propio de nuevas tecnologías disponibles hoy ampliamente. Para conocer más de este interesante tema, te invitamos a escuchar el episodio completo del Podcast Territorios de Innovación en Salud y a seguir nuestras publicaciones. Cada dos semanas tendremos un nuevo episodio. Para escuchar el episodio completo haz clic aquí.