Nuevas herramientas y desafíos en la atención médica: lecciones para el sistema de salud en Colombia

Nuevas herramientas y desafíos en la atención médica: lecciones para el sistema de salud en Colombia

En el panel “Delivering Care: New Tools, Evolving Challenges, Bold Aspirations” del World Medical Innovation Forum 2024, expertos abordaron los desafíos actuales del sistema de salud, particularmente tras la crisis financiera derivada del COVID-19, que ha dejado a más del 50% de los sistemas hospitalarios en Estados Unidos operando en pérdidas. Los panelistas, moderados por Andrew Bressler de Bank of America, discutieron cómo las instituciones de salud y hospitales académicos se ven amenazados, no solo financieramente, sino también en su capacidad de seguir siendo motores de educación, investigación, innovación y cuidado comunitario. Este panorama refleja muchos de los problemas que enfrenta actualmente el sistema de salud en Colombia, especialmente en los hospitales universitarios y las universidades que forman el talento humano en salud.

Anne Klibanski, MD, presidenta y CEO de Mass General Brigham, subrayó que los sistemas de salud académicos, esenciales para la formación de las nuevas generaciones de profesionales de la salud, no han cambiado significativamente en los últimos 100 años. En un contexto donde las universidades y hospitales en Colombia también están bajo presión, la necesidad de repensar los modelos de formación y atención es crucial. En este sentido, la colaboración entre el gobierno, las instituciones académicas y la industria puede ser una solución clave. Klibanski señaló que para garantizar la sostenibilidad del sistema y mejorar el acceso a la atención, es fundamental que las instituciones se enfoquen en innovar en la educación y formación médica, integrando la tecnología digital en sus procesos.

En Colombia, los hospitales vinculados a universidades juegan un papel esencial en la formación de profesionales de la salud y en la prestación de servicios de salud de alta complejidad. Sin embargo, al igual que muchas instituciones en los Estados Unidos, enfrentan restricciones presupuestarias significativas que afectan su capacidad de innovar y crecer. Una de las soluciones propuestas en el panel fue adoptar modelos de atención basados en el valor, los cuales buscan mejorar la calidad de los cuidados, disminuir costos y optimizar el uso de recursos.

En Colombia, el desafío de la sostenibilidad es cada vez más urgente. Los panelistas subrayaron la importancia de disminuir los costos administrativos en los sistemas de salud, de modo que los recursos puedan concentrarse en mejorar los servicios, la investigación y la innovación. Actualmente, gran parte del presupuesto del sistema de salud colombiano se destina a la administración, en lugar de canalizarse hacia la investigación médica o la mejora de los servicios hospitalarios. Este enfoque afecta el impacto de los hospitales universitarios, que deberían ser un motor más potente de innovación y avance científico.

Otro de los puntos discutidos fue cómo las tecnologías digitales están redefiniendo el cuidado médico. En el caso de Mass General Brigham, la adopción de modelos digitales y de inteligencia artificial (IA) ha permitido personalizar la atención médica, mejorar la calidad del servicio y reducir costos operativos. En Colombia, estas tecnologías podrían ser clave para optimizar los procesos de atención en los hospitales universitarios, pero su adopción sigue siendo limitada por la falta de infraestructura y recursos tecnológicos.

Klibanski también mencionó la colaboración de Mass General Brigham con Best Buy Healthcare, lo que ha permitido la expansión del Hospital en Casa, un modelo que ha democratizado el acceso a la atención médica especializada y ha reducido los costos. En Colombia, iniciativas similares podrían ser extremadamente útiles, especialmente en zonas rurales o de difícil acceso, donde la atención hospitalaria es escasa y los recursos limitados.

La discusión también resaltó la importancia de monetizar de manera ética los datos médicos, un tema que adquiere relevancia en un entorno donde el valor de la información clínica es cada vez más reconocido. Para Colombia, donde el manejo de datos es un desafío tanto tecnológico como ético, encontrar formas de aprovechar esta información podría ser un paso clave hacia un sistema de salud más eficiente y sostenible.

La crisis actual representa una oportunidad para repensar el rol de los hospitales universitarios en Colombia. Estos centros no solo deben formar a los profesionales del futuro, sino también ser líderes en la implementación de nuevas tecnologías y modelos de atención. El foro subrayó que es vital que las instituciones académicas de salud no se queden atrás en la transición hacia modelos híbridos y digitales, ya que esto les permitirá mantener su relevancia y adaptarse a los desafíos del siglo XXI.

Las discusiones del World Medical Innovation Forum 2024 evidencian que los sistemas de salud, tanto en Estados Unidos como en Colombia, necesitan una transformación profunda para enfrentar los desafíos post-COVID. El enfoque debe estar en modernizar las instituciones, integrar las tecnologías digitales y reducir los costos administrativos, redirigiendo esos recursos a la investigación y el servicio directo al paciente. Los hospitales universitarios en Colombia, pilares en la formación de talento y en la atención especializada, están en una posición privilegiada para liderar este cambio, pero solo si logran adaptarse a modelos más colaborativos y tecnológicamente avanzados.

El reto está en aprovechar el potencial de la tecnología, como la inteligencia artificial, y replicar modelos como el Hospital en Casa que ya han demostrado éxito en otros contextos. Con una mayor inversión en investigación e innovación y un esfuerzo conjunto entre gobierno, universidades y sector privado, Colombia puede no solo mejorar la atención en salud, sino también consolidar su ecosistema de ciencia y tecnología en el sector salud, asegurando que sus hospitales universitarios no solo sobrevivan, sino que lideren el futuro de la medicina en la región.

Lecciones de Boston para Bogotá: Innovación en salud y alianzas estratégicas para fortalecer la competitividad regional

Lecciones de Boston para Bogotá: Innovación en salud y alianzas estratégicas para fortalecer la competitividad regional

El World Medical Innovation Forum 2024 en Boston es el evento organizado por Mass General Brigham y patrocinado por Bank of America, que reúne a más de 2,000 líderes de salud, biotecnología, inversión e innovación para explorar avances disruptivos en áreas como oncología, enfermedades raras, inteligencia artificial generativa, entre otros. INNOS se suma como participante en las conversaciones de la agenda, identificando cómo las colaboraciones público-privadas y las tecnologías emergentes pueden aplicarse para mejorar los sistemas de salud, particularmente en ciudades como Bogotá.

El panel Healthcare Innovation and Regional Competitiveness reunió a líderes como John Fish (Suffolk), Reshma Kewalramani, MD (Vertex Pharmaceuticals) y Jonathan Kraft (The Kraft Group). En la discusión se destacó cómo la innovación en salud, junto con una colaboración estratégica entre sectores y una visión de largo plazo, ha permitido a Boston (USA), posicionarse como un referente global en bienestar y competitividad regional. Hoy estas lecciones pueden ser valiosas para que Bogotá, a través de su Plan de Desarrollo, fortalezca su ecosistema y supere los desafíos actuales.

Un tema central del panel fue cómo la salud y la educación se han convertido en los dos grandes motores de la economía en Boston. La ciudad ha logrado consolidarse como una capital intelectual del país gracias a su apuesta por estos sectores, impulsada por un enfoque de innovación continua y serial, donde los avances no se buscan solo para obtener resultados inmediatos, sino para generar impactos a largo plazo. En este sentido, el sector privado ha sido un aliado clave para el desarrollo de estos pilares, invirtiendo y apoyando iniciativas que no solo benefician a sus propias industrias, sino que mejoran el bienestar general de la ciudad.

Bogotá, en su contexto actual, tiene el reto y la oportunidad de aprender de esta experiencia. Con su Plan de Desarrollo, la ciudad enfrenta desafíos importantes en su sistema de salud, pero también puede aprovechar estos retos como una oportunidad para impulsar un modelo de desarrollo regional que integre salud, educación e innovación tecnológica, tal como lo ha hecho Boston. La clave está en alinear los esfuerzos de todos los actores, desde el sector público hasta el privado, para generar un cambio estructural que trascienda sectores.

Uno de los puntos clave que se abordó en el panel fue la importancia de generar un impacto que trascienda la industria de la salud, llevando los beneficios de la innovación hacia otras áreas como el empleo, el bienestar social y la calidad de vida. Esto se ha logrado en Boston mediante un enfoque de colaboración público-privada y el desarrollo de un ecosistema que fomenta la participación de universidades, hospitales, empresas tecnológicas y actores del sector privado. Para Bogotá, replicar este tipo de alianzas puede ser un camino eficaz para mejorar el bienestar de su población y avanzar hacia una mayor competitividad regional.

El sistema de formación avanzada de Boston está alineado con las demandas del mercado y con las necesidades de su estrategia de desarrollo regional. Las universidades y centros de investigación en la ciudad colaboran estrechamente con los sectores de salud e innovación para garantizar que el talento que se forma pueda enfrentarse a los desafíos del futuro. Para Bogotá, resulta esencial establecer este tipo de alineación entre el sistema educativo y el sector salud, integrando tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y la big data, que aparte de mejorar los procesos de atención, también optimizan la gestión de los recursos y el análisis de datos para prever necesidades y mejorar la calidad de vida de la población.

Un concepto clave que resaltaron los panelistas fue la mentalidad de innovación serial, que ha permitido a Boston destacarse como un Hub de desarrollo sostenible en salud. Este enfoque no se trata solo de innovar una vez, sino de hacerlo constantemente, adaptándose a las nuevas tendencias tecnológicas y económicas. Bogotá puede adoptar esta filosofía para convertir la innovación en un proceso continuo, integrando su Plan de Desarrollo con soluciones a largo plazo que no solo mejoren su sistema de salud, sino que transformen su capacidad de generar bienestar y desarrollo económico.

Otro aspecto relevante del panel fue cómo la ciudad de Boston ha entendido que la tendencia actual de innovación en salud, impulsada por tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial y el análisis de big data, es diferente a las anteriores. Esta nueva ola de innovación presenta oportunidades sin precedentes para transformar completamente el sistema de salud. Los actores en Boston han aceptado el desafío de ser pioneros en esta transformación, comprometiéndose con el juego largo y apostando por un futuro donde la salud y la tecnología se integren profundamente. Bogotá también puede ser parte de esta transformación si logra establecer una estrategia de adopción de CTI en salud y aprovechar el potencial que estas herramientas tienen para mejorar la eficiencia del sistema y generar mayor equidad en el acceso para la Bogotá-región.

Finalmente, el panel hizo hincapié en la importancia de pensar en grande y asumir que los cambios significativos requieren tiempo y compromiso. Boston ha demostrado que, al apostar por el juego largo, se puede construir un ecosistema robusto que genere beneficios sostenidos en el tiempo. El reto para Bogotá está en cómo alinear su estrategia de salud con las demandas del desarrollo regional. Para ello, la colaboración entre el sector público y privado, el uso inteligente de tecnologías emergentes y una visión clara de largo plazo serán fundamentales para que la ciudad pueda superar sus barreras actuales y explote las oportunidades que tiene sobre la mesa desde las condiciones habilitantes de transformación del ecosistema de innovación.

Este es el comparativo de las propuestas de Reforma a la Salud que se debatirán en el Congreso

Este es el comparativo de las propuestas de Reforma a la Salud que se debatirán en el Congreso

En el contexto actual de la salud en Colombia, se han presentado diversas propuestas de reforma que buscan transformar el sistema de salud, con el objetivo de garantizar un acceso más equitativo, eficiente y sostenible para toda la población, desde el Instituto de Prospectiva e Innovación en Salud (INNOS), hemos desarrollado una herramienta analítica que nos permite comparar estas propuestas de manera rigurosa y sistemática, considerando sus implicaciones en distintos niveles.

Colombia enfrenta desafíos significativos en su sistema de salud, que incluyen la fragmentación del modelo de prestación, inequidades en el acceso a servicios, y una creciente insostenibilidad financiera. Ante esto, las propuestas de reforma han emergido como respuestas desde distintos sectores para abordar estas problemáticas. Sin embargo, cada propuesta tiene su enfoque particular, y ello genera debates sobre cuál es la mejor ruta para el país.

Por ello, lanzamos a la ciudadanía una herramienta de análisis comparativo que evalúa las propuestas de reforma desde múltiples dimensiones. Consúltala en: https://view.genially.com/66ce3f10c70bfacd8b704954

En INNOS, creemos que cualquier reforma al sistema de salud debe ser producto de un consenso amplio y debe estar basada en evidencia rigurosa. Seguiremos monitoreando el desarrollo de estas propuestas y sus implicaciones, con el compromiso de contribuir a un debate informado y a la formulación de políticas públicas que realmente beneficien a la población.

El desafío del financiamiento del sistema de salud en Colombia

El desafío del financiamiento del sistema de salud en Colombia

El sistema de salud en Colombia está en una situación crítica. A medida que el país enfrenta presiones económicas y sociales crecientes, el financiamiento de la salud se convierte en un desafío que requiere atención urgente y soluciones innovadoras. Aunque los recursos para el sistema de salud provienen de diversas fuentes, como el Presupuesto General de la Nación (PGN) y los aportes individuales y empresariales, las tensiones financieras persisten. La combinación de un crecimiento económico moderado, una demanda creciente de servicios de salud y las ineficiencias sistémicas han expuesto las vulnerabilidades del actual modelo de financiamiento. Uno de los problemas más apremiantes es la falta de un marco fiscal claro y estable para su financiamiento. La intervención de la Corte Constitucional en temas financieros solo confirma la exposición de fragilidad que hoy afronta el sector. Lo cual, nos lleva a cuestionarnos si es suficiente el modelo actual o si necesitamos explorar nuevas fuentes de financiamiento del sistema.

Es claro que los modelos tradicionales han demostrado ser insuficientes para enfrentar los desafíos actuales de la salud en Colombia. Es clave diseñar esquemas que se adapten a las realidades específicas de cada región y que aborden los problemas particulares con los que conviven los actores del ecosistema. Y eso puede implicar algunas variables:

  • Alcance geográfico: Adaptando el financiamiento a las necesidades de cada región.
  • Desafíos específicos de salud: Enfocándose en problemáticas particulares del sistema.
  • Rutas de salud-enfermedad: Ajustando el financiamiento a las etapas del proceso de atención.
  • Innovación en salud: Fomentando la creación y adopción de nuevas tecnologías y prácticas.

Pensar hoy en estos enfoques, es analizar cómo responder a los factores que presionan la sostenibilidad del sistema, como el envejecimiento poblacional, la innovación tecnológica, las ineficiencias en la gestión y las expectativas crecientes de los usuarios.

Esta es una discusión que también se está dando a nivel global, pues los sistemas de salud en todo el mundo se también enfrentan a desafíos financieros derivados de factores demográficos, tecnológicos y de gestión. Pero para abordar estas presiones, algunos se han propuesto varios mecanismos innovadores de financiamiento:

  1. Recursos disponibles según el PIB per cápita: Un modelo inspirado en Costa Rica, donde el financiamiento se ajusta automáticamente según la capacidad económica del país, vinculando los fondos de salud al crecimiento económico.
  2. Envejecimiento poblacional: Implementación de seguros de salud y pensiones a largo plazo, como en Japón, para cubrir los costos asociados al envejecimiento.
  3. Innovación tecnológica: Financiamiento colaborativo público-privado para adquirir y desarrollar nuevas tecnologías de salud, similar a las Alianzas Público-Privadas (APP) en el Reino Unido.
  4. Ineficiencias del sistema: Sistemas de pago por resultado, como el programa Hospital Pay-for-Performance (P4P) en Estados Unidos, que vinculan el financiamiento a la calidad y eficiencia de los servicios prestados.
  5. Expectativas de los usuarios: Plataformas de financiamiento participativo para proyectos específicos, permitiendo a los ciudadanos contribuir directamente a iniciativas de mejora del sistema de salud.
  6. Déficit de talento humano en salud: Financiamiento colaborativo para la educación y retención de personal de salud, como el programa de “Beca de Servicio Público” en Chile.

Las fórmulas, afortunadamente, cada vez son más en el mundo, pero ninguna es completa. Las necesidades territoriales deben seguir en el fondo del diseño de este tipo de políticas y existen prácticas en distintos niveles que están aportando cada vez más al estado del arte. Por ejemplo:

  • Nivel local: Estrategias de crowdfunding comunitarios para financiar proyectos específicos de salud.
  • Nivel regional: Fondos de inversión regionales que reúnen recursos de diversos inversores para financiar proyectos de salud con impacto regional.
  • Nivel nacional: Bonos de impacto social emitidos por el gobierno para financiar proyectos de salud pública.
  • Nivel internacional: Cooperación financiera multilateral, como los préstamos y subvenciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para proyectos con impacto transnacional en Latinoamérica.
  • Nivel global: Fondos globales y alianzas de financiamiento, como el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria.

Por otro lado, el financiamiento debe abarcar todas las etapas del proceso de salud-enfermedad, desde la prevención hasta los cuidados paliativos. Esto puede incluir desde impuestos a productos nocivos para la salud para financiar programas de prevención, hasta bonos de impacto social para financiar tecnologías de diagnóstico en comunidades con acceso limitado, y modelos de pago por suscripción para servicios de salud digital.

Finalmente, el sistema de salud colombiano necesita urgentemente una reforma en su financiamiento, a pesar que hoy el Congreso empezará a debatir varias propuestas de reforma al sistema de salud, parece que los modelos de financiamiento aún no recogen la atención necesaria. La adopción de modelos innovadores es clave para garantizar la sostenibilidad y eficiencia del sistema. En última instancia, es necesario que este asunto evolucione a la par de la discusión sobre los desafíos y oportunidades del sistema de salud, asegurando que este se mantenga fuerte frente a las demandas futuras.

Esto proponen 21 asociaciones médicas para reformar el sistema de salud en Colombia

Esto proponen 21 asociaciones médicas para reformar el sistema de salud en Colombia

Una nueva propuesta de reforma a la salud fue radicada en el Congreso. Este nuevo proyecto, con fecha del 9 de julio de 2024, busca reorganizar el Sistema General de Seguridad Social en Salud para garantizar el derecho fundamental, siguiendo los parámetros establecidos por la Ley Estatutaria 175. Para ello, la iniciativa establece un Modelo de Atención en Salud preventivo, predictivo y resolutivo, fundamentado en la Atención Primaria en Salud (APS) y, entre otras disposiciones relevantes, crea el Consejo Nacional de Salud (CNS) para vigilar y adoptar políticas públicas en salud.

En términos generales, el proyecto que es una iniciativa de la sociedad civil, en este caso representada por la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, cuenta con el respaldo del gremio de profesionales sanitarios del país, agrupados en 21 asociaciones de salud.

Los aspectos más relevantes de esta iniciativa legislativa pueden analizarse de la siguiente manera:

  1. Reorganización del sistema de salud: mediante el modelo preventivo, preventivo y resolutivo estructurado desde la APS.
  2. Creación del Consejo Nacional de Salud: conformado por 15 personas, de las cuales 6 hacen parte del gobierno nacional, 1 de los gobiernos territoriales, 1 de las IPS y de las ISE, 1 de las Gestoras de Salud y 6 representantes de la sociedad civil. También se dispone la creación de Consejos Territoriales. El CNS tendrá como funciones definir la metodología para calcular la Unidad de Pago por Capitación (UPC) y promover políticas de salud, entre otras
  3. Modelo de atención en salud: centrado en la prevención, predicción y resolución, integrando promoción de salud, prevención, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y cuidados paliativos. Incluye servicios complementarios, licencias de maternidad y se fundamenta en los CAPS, con sus equipos básicos de salud EBS y articulado por el Sistema Único de Información en Salud SUIS
  4. Redes Integrales e Integradas: conjuntos de organizaciones (IPS) integradas para prestar servicios individuales y colectivos con eficiencia, equidad, integralidad y continuidad en un territorio. Funcionarán con un sistema de referencia y contrarreferencia que el Ministerio deberá organizar, así como los términos para conformar las RIISS.
  5. Fortalecimiento de la red pública de servicios de salud, financiada con subsidio a la oferta y a la demanda. El MSPS deberá construir un plan integral para su desarrollo.
  6. Transformación de las EPS y EAPB. Se denominarán Entidades Gestoras de Salud (EGS) y continuarán operando hasta por 2 años más siempre que cumplan las condiciones mínimas de permanencia. Se establecen los parámetros para las actuales EPS que decidan continuar operando.
  7. Financiamiento del sistema de salud: se adicionan recursos del PGN de forma creciente y anual, el recaudo de los impuestos saludables (Ley 2277) y nuevos recursos que disponga el gobierno. Medicamentos, insumos y tecnologías serán exentas de IVA. La UPC será definida por el CNS anualmente. Con base en estudios técnicos independientes. A la ADRES se le adicionan funciones de gestión del riesgo financiero, giro directo en nombre de las Gestoras a las IPS, pagador único del sistema, giro del valor administrativo a las EGS, giros del subsidio a la oferta a los CAPS por los EBS, gestión de cuentas, pagos y transferencias, auditorías para reconocimiento y pago, garantizar el flujo de recursos para promoción y prevención y a los hospitales; entre otras.
  8. Política Farmacéutica Nacional. El ministerio emitirá la PFN con base en lo dispuesto en la Ley 1751. El INVIMA estará a cargo del mejoramiento de información y educación sanitaria, transferencia tecnológica y desarrollo de capacidades, en conjunto con el INS. El gobierno avanzará en el control de precios de medicamentos con base en comparaciones internacionales, de forma progresiva y según lo defina el MSPS. Los Servicios farmacéuticos hacen parte del sistema de salud. El Estado deberá garantizarlos.
  9. Régimen laboral para el sector salud. Se crea entonces el régimen laboral especial que incluirá la Carrera administrativa especial del sector salud, el régimen salarial especial, pago oportuno, jornada ordinaria máxima de 42 horas semanales, salud y seguridad en el trabajo, teletrabajo, prestaciones económicas, protección contra el acoso laboral, condiciones de desarrollo de la relación docencia-servicio, condiciones del SSO y de los médicos residentes, entre otras disposiciones.
  10. Autonomía profesional: La autonomía estará garantizada a los profesionales de la salud. No se requerirán autorizaciones administrativas adicionales dentro de las RIISS.
  11. Política Nacional de Talento Humano en Salud. Se incluirán prioridades de formación, la generación de incentivos para realización de prácticas en zonas rurales y dispersas, estímulos para formación en las áreas priorizadas, mecanismos de ingreso a posgrados según las necesidades sectoriales y territoriales, entre otros. Habrá un Examen único Nacional habilitante para especializades médico quirúrgicas y de salud pública.
  12. IVC en el sistema de salud. Continuará a cargo de la Superintendencia Nacional de Salud para garantizar la calidad y eficiencia en la prestación de servicios de salud. Se incluyen funciones de análisis de las evaluaciones generales y de los reportes del CNS y los CTS, así como los reportes del SUIS. Se amplían competencias y facultades a la SNS.
  13. Régimen de Transición: Durante la transición al nuevo sistema de salud ningún ciudadano podrá quedar desprotegido del goce efectivo del derecho a la salud. El periodo de transición será de 3 años. Los Regímenes exceptuados continuarán regidos por las disposiciones vigentes y por la Ley 1751.

Se observan varios aspectos que se habían tratado en los debates en Cámara de Representantes durante la discusión del proyecto de Ley del Gobierno, y que se retoman en esta iniciativa. Por ejemplo, se resalta la definición de la UPC anual por parte del CNS y las nuevas funciones que asumirá esta instancia de dirección del sistema de salud. También la articulación con los Consejos Territoriales, que será todo un desafío para las autoridades locales y nacionales. Allí cobra mucho mayor valor, la necesidad apremiante de un Sistema de Información robusto, en tiempo real e interoperable; que permita hacer el seguimiento de la compleja gestión del sistema y generar los correctivos a tiempo.

Aunque esta propuesta toca al talento humano en salud, no profundiza sobre las condiciones actuales de formación profesional y posgraduada, que han producido muchas preocupaciones recientemente. La relación docencia-servicio sigue sin ser objeto de un debate profundo que se refleje en estos proyectos de reforma al sistema de salud, y tampoco se hacen cambios en las reglas de juego que rigen los convenios entre hospitales y universidades, como punto de partida para avanzar en un recurso humano más cualificado e integralmente mejor reconocido.

Desde INNOS valoramos muy positivamente que la academia y los gremios de la salud hayan logrado esta propuesta consensuada y esperamos que sus aportes sean tenidos en cuenta en las transformaciones que el sistema de salud requiere en nuestro país.

Para consultar el documento de propuesta completo: https://consultorsalud.com/wp-content/uploads/2024/07/Reforma-a-la-Salud_Julio-9-2024-1.pdf